Bilbao

El PP cerró filas ayer con los socialistas vascos en respuesta al comunicado publicado por ETA en el número de ayer del diario "Gara", en el que la banda señala como «objetivos prioritarios» a «los responsables políticos» del próximo Gobierno de Patxi López, a quien califica de «caudillo», de igual modo que llama «estructura impuesta» al próximo Ejecutivo. Los socialistas vascos (25 escaños de 75) formarán en los próximos días Gobierno en solitario con el apoyo en la investidura del PP (13 escaños).

«Al igual que advertimos de que el Gobierno de Ibarretxe sería el gobierno del fraude para cualquier aberzale, ahora queremos afirmar que el de López será el gobierno del fascismo y de la vulneración de derechos. En la medida en que no haya un cambio de actitud, los responsables políticos de esa estructura impuesta serán objetivo prioritario de ETA», reza la amenaza de la banda.

En el comunicado, lanzado coincidiendo con el "Aberri Eguna" (Día de la Patria Vasca), ETA asegura que no renunciará a «la lucha armada» mientras no acabe «la represión» y se avance hacia un escenario de autodeterminación. El texto afirma, además, que «el Movimiento de Liberación Nacional Vasco está dispuesto a consensuar con las fuerzas democráticas de Euskal Herria un compromiso y una estrategia única para el cambio político y para la solución democrática al conflicto».

ETA también reserva palabras duras para Aralar, escisión de la ilegalizada Batasuna que rechaza la lucha armada, y que se vio beneficiada en las últimas elecciones autonómicas por la ausencia, por primera vez, de cualquier lista teledirigida por la banda. «Aralar será castigada en la historia de este pueblo con adjetivos amargos», augura la banda, que se congratula de los 100.000 votantes que entregaron un voto nulo siguiendo las instrucciones de Batasuna.

En su reacción al comunicado etarra, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, afirmó que se alegra «más que nunca» de haber apoyado y de apoyar a López como lehendakari «para que haya más posibilidades de acabar con los asesinos, que son capaces de hacer comunicados fanáticos».

El conjunto de los partidos políticos vascos reaccionó negando a ETA cualquier legitimidad para dirigirse a la sociedad vasca y, una vez más, le pidió que desaparezca. El lehendakari saliente, Juan José Ibarretxe, advirtió a la banda de que «por una patria se puede morir, pero no se puede matar». El portavoz parlamentario del PSOE, en el Congreso, José Antonio Alonso, advirtió de que hay que tener «cuidado» y estar con la «guardia muy alta» ante ETA.