Madrid

La nueva ministra de Sanidad y Políticas Sociales, Trinidad Jiménez, aseguró ayer que «ninguna coyuntura económica va a mermar la atención a los colectivos más desfavorecidos» y ningún obstáculo va a socavar los cimientos de las políticas sociales.

En su primer discurso tras recoger la cartera ministerial de manos de Bernat Soria, la nueva ministra aseguró que buscará con ahínco el apoyo de las comunidades autónomas y que llega dispuesta a reunirse con todos los colectivos, a oír propuestas y recoger inquietudes. Al acto asistieron la vicepresidenta primera del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, y otros ocho ministros del Gobierno, entre ellos el titular de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, con quien ha trabajado en los últimos años como secretaria de Estado para Iberoamérica.

La nueva ministra destacó la «enorme responsabilidad» que supone estar al frente del departamento que encarna el «compromiso firme y decidido» del Gobierno con las políticas sociales progresistas y con la convicción de que «no puede haber libertad sin la seguridad de poder planificar nuestro futuro». Agradeció que le hayan cedido «uno de los testigos más preciados» del Gobierno, el desarrollo de la Ley de Dependencia, una labor en la que aseguró que buscará con ahínco el apoyo de las Comunidades Autónomas. Jiménez también subrayó su disposición al diálogo y su voluntad de entendimiento con todos los partidos políticos y todas las administraciones.

«Para mejorar nuestra coyuntura, lo mejor es mejorar las Políticas Sociales, el gran reto de este Gobierno es mejorar las políticas sociales y esta va a ser nuestra gran apuesta y ningún obstáculo va a socavar los cimientos de los mayores logros de la política española, construida entre todos en los últimos años», advirtió Jiménez, quien dice que la asunción de las responsabilidades de este «enorme ministerio» será «una enorme responsabilidad y un reto estimulante».

En el ámbito de las Políticas Sociales, al que le dio mayor relevancia en su discurso frente a los temas de Sanidad o de Consumo, también responsabilidad de su ministerio, Jiménez anunció su intención de trabajar «cada día» para impulsar la Ley de Dependencia, la norma que situó a España «en la vanguardia de las Políticas Sociales», «ampliando el concepto de bienestar e independencia» y haciendo de este campo «fuente de generación de empleo».

Respecto a la Sanidad, la nueva ministra elogió los logros del Sistema Nacional de Salud (SNS), al que considera «un ejemplo de organización y asistencia reconocido a nivel mundial», y aseguró que su objetivo será «seguir el camino» marcado por Soria, en la búsqueda de aunar calidad con equidad para todos los ciudadanos, libertad para elegir con seguridad «para poder planificar las políticas públicas». Jiménez agradeció a Soria que pusiera como ministro «su conocimiento científico a servicio público» y que haya representado en el Gobierno «el anhelo de los investigadores».

Soria compara su etapa en el ministerio con una Semana Santa

El ministro de Sanidad saliente, Bernat Soria, comparó ayer el paso por un Ministerio con la Semana Santa: «La llegada es el Domingo de Ramos, cuando todo el mundo te recibe con palmas y halagos, pero al día siguiente es Lunes de Dolores, cuando comienza la tortura larga y el día de la muerte es cuando te comunican el cese». No obstante, Soria ha señalado que la resurrección llega enseguida, con «las primeras llamadas de familiares y amigos felices de recuperarte».

No quedaron ahí las celebradas ocurrencias de Soria, quien no dudó en «vengarse» de los fotógrafos. Tras quejarse de que durante todo este periodo le han «martirizado» con sus indicaciones sobre donde tenía que colocarse, sacó una cámara fotográfica y, dirigiéndose a los informadores gráficos, les conminó a desplazarse un poco a derecha e izquierda.