Oviedo

La vuelta de tuerca que dio José Luis Rodríguez Zapatero a la composición del Gobierno escondía en su última doblez el matiz de descubrir al presidente de España en la asunción de la última responsabilidad como gestor del deporte nacional. Ratificó a Jaime Lissavetzky como secretario de Estado pero sacó al Consejo Superior de Deportes de la órbita del Ministerio de Educación y lo colocó bajo su ámbito directo de actuación. En el mundo del deporte, prudencia ante la falta de más datos pero ilusión al reconocer en el Gobierno un creciente interés por la actividad.

Los deportistas demandan tiempo para ver hacía dónde deriva la iniciativa, pero muestran sus dudas ante la posible creación de un ministerio específico, algo que Zapatero prometió recientemente.

Juan Antonio Samaranch, ex presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), declaró a Efe que «la adscripción del deporte a la Presidencia del Gobierno «es un paso muy importante y el próximo será, sin duda, la creación de un Ministerio propio». «Me parece muy bien este nuevo modelo y que precisamente el responsable máximo del deporte siga siendo el mismo, Jaime Lissavetzky», comentó.

Para Samaranch, «es justo reconocer que Lissavetzky ha sido el autor del excelente momento del deporte español, que está pasando la mejor época de su historia». El ex presidente del COI señaló que «el objetivo de todos los deportistas, como es natural, es crear un Ministerio de Deportes». «Pero», añadió, «hay que ir paso a paso».