Madrid

La remodelación de más calado que ha llevado a cabo José Luis Rodríguez Zapatero en sus gobiernos no ha sido la que más se ha ajustado a las pautas de discreción que ansía todo jefe del Ejecutivo al que le guste jugar con el efecto sorpresa. Si desde hace semanas había cábalas sobre el momento en que iba a hacer efectivo el cambio, desde hace días estaban ya en los medios de comunicación los nombres de los relevos más significativos: Elena Salgado en sustitución de Pedro Solbes en la vicepresidencia económica, y Manuel Chaves asumiendo una nueva vicepresidencia de Cooperación Territorial. Pero no sólo eso, ya que también se daba por hecha la llegada de José Blanco a Fomento. Nada ha fallado, y las noticias sobre este asunto que restaron protagonismo mediático a la entrevista de Zapatero con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fueron confirmadas ayer por Zapatero.