Madrid, El portavoz de Exteriores del PP en el Congreso, Gustavo de Arístegui, consideró ayer que el envío temporal de 450 soldados españoles a Afganistán para colaborar en la seguridad de las elecciones presidenciales de agosto es un refuerzo «muy pobre» para las necesidades de seguridad que hay en la zona, porque, dijo «es coyuntural».

De Arístegui, en declaraciones a Efe, pidió al Gobierno un mayor esfuerzo para garantizar la protección de los 778 militares que España tiene ya desplegados en Afganistán dentro de la misión ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) que lidera la OTAN.

El anuncio del envío de refuerzos fue hecho el pasado sábado por el presidente Zapatero en la reunión del Consejo Atlántico celebrada en Estrasburgo con motivo del 60.º aniversario de la fundación de la Alianza.

El nuevo batallón estaría operativo en Afganistán durante un período de tres a cuatro meses y regresaría a España una vez concluido el proceso electoral.

Al contingente de 450 militares se une el envío de cuarenta agentes de la Guardia Civil para entrenar a las fuerzas de seguridad afganas. Arístegui exigió a Zapatero que defina en el Congreso el papel de las tropas españolas y que reconozca que es una misión «muy peligrosa» de carácter bélico contra los talibanes.

Por otra parte, Arístegui hizo una valoración positiva de la reunión del domingo, en Praga, entre Zapatero, y el presidente de EE UU, Barack Obama, pero consideró insuficiente lo que calificó de «declaración de amor» si no se dota a la relación de «contenido y resultados».

Arístegui pidió a Zapatero que sea «más prudente» en su aparición pública con líderes como Obama. «La puesta en escena y las fotos están bien, pero lo que hay que hacer es buscar contenido y resultados. El que nos llevemos bien con EE UU debería ser lo normal y no ser noticia», afirmó. A su juicio, lo normal es verse con el presidente de Estados Unidos, en lugar de condicionar la relación a quién sea el inquilino de la Casa Blanca.