Madrid.- La Conferencia Episcopal hizo público ayer el tradicional documento para orientar a los católicos en «el ejercicio responsable del voto». Los obispos piden, sin mencionar ni una sigla, que no se vote a los partidos que reconocen «explícita» o «implícitamente» a «una organización terrorista como representante político». «No todos los programas son compatibles con la fe», advierten. La cúpula católica arremete contra el Gobierno, pide respeto y defiende su derecho a denunciar leyes injustas.

Los «pastores de la Iglesia» tienen «el derecho de orientar el discernimiento moral» de cara a las elecciones, dicen los obispos, que piden «libertad y respeto para proponer libremente nuestra manera de ver las cosas, sin que nadie se sienta amenazado ni nuestra intervención sea interpretada como una ofensa o como un peligro».

Los obispos subrayan que «los católicos pueden apoyar a partidos diferentes y militar en ellos» y advierten de que no todos los programas son compatibles con la fe y las exigencias de la vida cristiana. La Iglesia recomienda a los católicos que, antes de emitir su voto, valoren «las distintas ofertas políticas, teniendo en cuenta el aprecio que cada partido otorga a la dimensión moral de la vida».

La primera recomendación recoge una palabras en las que el Papa pide «afrontar con determinación» el «peligro de opciones políticas» que «contradicen valores fundamentales», como «la defensa de la vida humana en todas sus etapas» o la «promoción de la familia fundada en el matrimonio, evitando introducir en el ordenamiento otras formas de unión que contribuirían a desestabilizarla». «La legislación debe proteger el matrimonio», añaden los obispos en una clara crítica a la ley del Matrimonio Gay.

Arremeten contra Educación para la Ciudadanía, asignatura que contribuye a «las dificultades crecientes para incorporar al estudio libre la religión católica» y «lesiona el derecho de los padres a formar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones». Pero lo llamativo es el punto en el que los obispos piden que no se vote a los partidos que negocian con ETA, sino a los que no reconocen a «una organización terrorista como interlocutora». «Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor», dicen.

En este punto, los obispos dejan claro «la legitimidad de las posiciones nacionalistas» democráticas que «pretendan modificar la configuración política de la unidad de España», aunque advierten de que «es necesario tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria y superar decididamente los peligros del separatismo». En su descalificación de la ley de la Memoria Histórica, los obispos dicen que «hay que evitar los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública en favor de pretensiones particularistas o reivindicaciones ideológicas».

El presidente Zapatero lamentó ayer no conocer la nota de los obispos para poder dar una respuesta. El PSOE consideró «inmoral que los obispos, como el PP, utilicen el terrorismo para hacer campaña». «Si no hay que votar a los partidos que han dialogado con ETA, no hay que votar a nadie, ni a Suárez, ni a González, ni a Aznar: todos ellos dialogaron con ETA (...), Aznar, con un obispo como intermediario». IU les acusó de hacer una «escandalosa manipulación del terrorismo» y el PNV les exigió silencio. El democristiano Durán Lleida (CiU) les echó en cara que la Iglesia ha «mediado muchas veces con terroristas».