Madrid.- El presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó ayer que, si vence en las elecciones, el objetivo será conseguir el pleno empleo, crear 2,2 millones de puestos de trabajo, elevar la tasa de actividad femenina hasta el 68 por ciento en 2011 y situar la tasa de paro en el 6,5 por ciento ese mismo año.

Durante la clausura de la Conferencia Sectorial sobre Economía y Empleo del PP, Rajoy aseguró que impulsará reformas para que la economía española crezca hasta el 3,8 por ciento en 2011 y añadió que ese año prevé que el superávit presupuestario se sitúe en el entorno del 3 por ciento. Además el líder del PP se comprometió a crear 400.000 plazas de guardería para conciliar la vida familiar y laboral, y a instaurar una Unidad de Información y Seguimiento de los Precios que elaborará un informe mensual con la evolución de los precios, informa Efe.

Rajoy señaló que la economía española debe situarse entre las cinco más avanzadas del mundo y abogó por colocar la renta per cápita al nivel de los grandes países de la Unión Europea y por que las comunidades autónomas avancen hacia la renta media comunitaria. A su juicio, el crecimiento económico debe basarse en la estabilidad presupuestaria, en las reformas fiscales, en la liberalización de los mercados, en la internacionalización de las empresas y en el fortalecimiento del tejido productivo. Rajoy se comprometió a aumentar la independencia y transparencia de las Comisiones Nacionales de Competencia, de la Energía, del Mercado de las Telecomunicaciones y del Mercado de Valores y a evitar la politización del Banco de España. En este sentido subrayó que los presidentes, consejeros y vocales de estos organismos serán nombrados por una mayoría de tres quintos del Parlamento entre profesionales de prestigio y tras una audiencia previa en el Congreso.

El líder del PP criticó duramente a Zapatero por los problemas de la economía con una inflación al alza y muy superior a la de la zona euro, con la mayor pérdida de poder adquisitivo entre 2004 y 2006 y con un incremento de las desigualdades entre los españoles. También criticó la pérdida de competitividad, el incremento del déficit exterior, «el más alto de los países desarrollados», y la deuda de las familias y de las empresas.

El ex ministro Miguel Arias Cañete calificó la promesa de Zapatero de devolver 400 euros a los contribuyentes como «una medida insensata desde el punto de vista económico y absolutamente inmoral desde el punto de vista electoral» ya que supone «una compra de votos con dinero público», lo que recuerda al «sistema caciquil del XIX». «Zapatero está muy desesperado», dijo.