Madrid.- El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ordenó ayer el ingreso en prisión incondicional de los etarras Martín Sarasola e Ibon Portu por la explosión de una furgoneta en la T-4 de Barajas al haber encontrado «motivos bastantes de la participación de ambos en este atentado».

De acuerdo con la resolución judicial, Sarasola sería quien aparcó la furgoneta en el estacionamiento de la T-4 para que estallara el 30 de diciembre de 2006, mientras que Portu avisó telefónicamente de la explosión a la DYA, el diario Gara y los Bomberos, informa Efe.

Los etarras, que comparecieron ante Pedraz durante unos diez minutos cada uno, «no han negado los hechos», señala el auto, que agrega que se limitaron a guardar silencio, sin contestar a las 48 preguntas de la fiscalía. El atentado contra la T-4 causó la muerte de los ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio.

Sarasola guardó silencio cuando se le preguntó si era él el que aparecía en los fotogramas del vídeo que grabaron las cámaras de seguridad del aparcamiento, en las que sale con una muleta y ataviado con peluca y mascarilla, tras dejar el coche-bomba y accionar el temporizador. Portu se negó a realizar la prueba de voz para establecer si la suya es la de la llamada a los bomberos de Madrid avisando de la colocación de la bomba.

Por su parte, el presidente galo Nicolas Sarkozy, visitó a los gendarmes de Pau, capital de los Pirineos Atlánticos, a los que dijo sobre el asesinato de los dos guardias civiles por ETA que Francia no mostrará debilidad, ni flaqueza ni indulgencia ante la banda. La policía portuguesa reconoció que su país puede ser base logística de los etarras.