Madrid.- El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió ayer que, si gana las elecciones, elaborará una ley «integral» para combatir «todas las discriminaciones» en todos los ámbitos sociales y que sancionará a quienes «discriminen y vulneren los derechos de sus conciudadanos».

Zapatero hizo este anuncio durante la clausura de la Conferencia Sectorial del PSOE sobre Ciudadanía, en la que repasó las medidas aprobadas esta legislatura, que calificó como una de las «más fértiles para los derechos de los españoles», para hacer ciudadanos «más libres, seguros, fuertes e iguales».

Zapatero consideró «inasumible« que aún exista discriminación por razón de origen, color de piel, sexo o cualquier otro motivo, y explicó que la nueva ley pretende construir una sociedad más «cohesionada y justa», al tiempo que penalizar a quienes «hablan de los otros», a quienes «discriminen y vulneren los derechos de sus conciudadanos».

«Será una ley ambiciosa en sus objetivos y fiel a los principios constitucionales, a la vez que realista en sus instrumentos», continuó Zapatero, antes de explicar que en esta nueva norma se combinarán los servicios públicos con «el fomento e impulso de sanciones más efectivas» contra la exclusión y quienes cometan delitos por motivos racistas, xenófobos o de cualquier otro tipo.

Por otro lado, el PSOE incorporó en un segundo borrador del programa electoral, al que tuvo acceso Europa Press, una propuesta para reformar la Audiencia Nacional con el fin de constituirla en órgano judicial especializado y más eficaz en la investigación. Para ello, aumentarán el número de Juzgados Centrales y de Secciones de la Sala Penal y se especializarán.

Ayer, y ante las críticas vertidas desde el PSOE por su incorporación al PP, el ex presidente de Endesa y número dos de los populares por Madrid, Manuel Pizarro, pidió a los socialistas que suban el nivel del debate, para no seguir «con la patada en la espinilla».

Por su parte, el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, consideró que el líder del PP, Mariano Rajoy, «difícilmente» podrá gobernar España si no puede orden a la «despiadada batalla por el poder» que, a su juicio, existe en su partido.

Los dirigentes del PP Pío García-Escudero, Soraya Sáenz de Santamaría y Alberto Núñez Feijoo presentaron ayer por la tarde en Madrid el libro "Si yo fuera presidente. Mariano Rajoy: una oposición a La Moncloa", que recoge el cambio experimentado por el líder del partido desde la derrota de 2004 hasta la actualidad.