Madrid.- La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha el nuevo sistema con el que se comprobará automáticamente y mediante la lectura de matrículas, si los vehículos en circulación disponen del seguro obligatorio. La DGT pretende sancionar a los más de 400.000 coches que transitan sin seguro en nuestro país.

La sanciones serán 1.000 euros para los ciclomotores, 1.250 para las motos, 1.500 euros para los turismos, mientras que los vehículos pesados tendrán que pagar hasta 2.600 euros.

El sistema ha sido activado en una docena de de patrullas de la Guardia Civil de Asturias, Madrid, Toledo, Sevilla, Granada, Valencia, Badajoz, Zaragoza, León, Burgos, La Coruña y Navarra. El equipo consta de una cámara que lee las matrículas «aún en condiciones de baja visibilidad o lluvia» y avisa a los agentes si el vehículo analizado tiene el seguro en regla y pagado. El equipo informático del interior de la patrulla consta de una base de datos de las personas que no han pagado su seguro. Dicha lista se hace a partir del registro de coches y de los informes de las empresas aseguradoras. De esta forma, si el resultado es negativo, la Guardia Civil podrá parar a los vehículos en ese mismo instante y comprobar su documentación. Si el conductor no presenta un recibo que justifique que tiene el seguro en regla, será multado y su coche inmovilizado. «Ya no va a haber impunidad para el que circule sin seguro», expliqué el director de la DGT, Pere Navarro.

El director general del Consorcio de Compensación de Seguros, Ignacio Machetti, señaló que esta medida tiene como objetivo intentar reducir el número de ciudadanos que circulan si seguro, y que ya suman 400.000, por lo «sigue siendo un problema». Sólo el año pasado el consorcio atendió a 16.000 accidentes provocados por conductores sin seguro.

Por otra parte, el hecho de que el 70% de los conductores que pierden el carnet tengan problemas de alcohol y drogas, ha llevado a Tráfico a proponer en breve que los médicos añadan las «sospechas de adicción» que puedan tener sobre un paciente en su historial clínico y, de este modo, «tener la información de cada conductor y ver su evolución».