Madrid.- Mariano Rajoy quiso poner ayer punto y final a la crisis abierta en su partido tras excluir a a Alberto Ruiz Gallardón de las listas electorales. El líder del PP advirtió de que el «gran objetivo» del partido debe ser explicar los «riesgos» de una nueva victoria del PSOE «y pidió que nadie se distraiga» ante la Junta Directiva Nacional, el máximo órgano del PP que sólo se reúne dos veces al año. Manuel Fraga, también tomó la palabra para advertir a los dirigentes del partido que no es tiempo de «confrontaciones».

Ante más de 500 dirigentes del PP, Manuel Fraga tomó la palabra para exigir que la polémica de las listas quede fuera de la campaña del partido. No son días de «confrontaciones», subrayó el presidente fundador del PP y protector de Gallardón desde sus inicios políticos, antes de describir al partido como «una familia» en la que todos deben apoyar a Rajoy en su carrera hacia La Moncloa. «Todos dentro y solamente dentro», proclamó.

En el acto de Esperanza Aguirre, Fraga declaró? «He venido a decirle que estoy con Gallardón y que no puede haber debate por eso». «Este partido tiene que sobrevolar, como ha dicho Fraga, y decir a los españoles lo que vamos a hacer, y pido que nadie se distraiga de lo que debe ser ese gran objetivo»: explicar el riego de un triunfo del PSOE, proclamó a continuación Rajoy. «El PP tiene que hablar de su libro, que es el de los españoles», añadió.

Tras comprometerse a «hacer lo posible por ganar las elecciones», el líder del PP consideró que «lo que se debe» hacer es hablar a los españoles de lo que «les preocupa», como la seguridad, la educación, los impuestos, las pensiones o el futuro. Por ello reclamó que se planteen propuestas y un futuro «abierto frente a la parálisis y la resignación» de Rodríguez Zapatero.