Madrid.- El palentino Adolfo Nicolás, considerado un hombre «universal» por sus estudios en Europa y su larga experiencia en Asia, fue elegido ayer el nuevo Superior de los Jesuitas, el poderoso e influyente "Papa negro". Los 217 electores, reunidos desde el pasado 7 de enero en su 35 Congregación General, eligieron en la segunda votación (al superar los 109 votos requeridos) a Nicolás, nacido en Palencia el 29 de abril de 1936, pero con 46 años a sus espaldas de misión en Asia. Su elección ha sido una sorpresa porque su nombre no se barajaba en los ambientes vaticanos. El portavoz de la Compañía en Roma destacó la cercanía de Nicolás a la figura de Pedro Arrupe, el bilbaíno elegido Prepósito General en 1965, y que también fue enviado a Japón

en 1938, donde fue testigo de la explosión sobre Hiroshima.