Madrid.- «Pizarro no es un divo. Viene a servir al partido y no a servirse del partido» dijo ayer Esperanza Aguirre en el primer acto político del nuevo fichaje estrella del PP. Las palabras de la presidenta de Madrid sonaron para muchos de los presentes como una andanada a Alberto Ruiz Gallardón, aunque la presidenta de Madrid evitó en todo momento mencionar a su gran rival político.

Aguirre sigue sin pronunciarse de manera explícita sobre Gallardón después de que su amenaza de dimitir llevara a Mariano Rajoy el pasado martes a rechazar la pretensión del alcalde de figurar en la candidatura del PP por Madrid.

En el primer acto de campaña, celebrado en Carabanchel, Pizarro estuvo arropado por Aguirre y Acebes. Gallardón, de viaje en Moscú, fue el gran ausente, aunque allí tampoco estaba ninguno de los fieles del alcalde. No pasó desapercibida Ana Botella, sucesora del regidor si éste cumple su amenaza de dejar la política. La esposa de Aznar permaneció en todo momento cerca de Acebes, Aguirre y su número dos en el PP de Madrid, Francisco Granados.

Esperanza Aguirre aprovechó el discurso de presentación para lanzar una serie de mensajes que, aunque formalmente iban dirigidos a elogiar la figura del ex presidente de Endesa, tuvieron una clara doble lectura. «Manolo Pizarro no viene a hacer cálculos políticos, ni a labrarse el futuro. Es un superclase en lo profesional y en lo humano», dijo la presidenta madrileña, quien confesó su emoción porque el fichaje estrella del PP acudió el miércoles a la sede regional para «ofrecerse a empezar a trabajar».

Aguirre agradeció a Rajoy, el haber fichado a Pizarro, porque «no es un divo, sino un trabajador incansable que llega a la política en su mejor momento profesional y personal». «Nunca como en este caso se puede decir que un fichaje viene a servir al partido y no a servirse del partido, porque lo ha sido todo en los campos en los que ha trabajado», sentenció la presidenta madrileña, quien definió a Pizarro como «el candidato de la gente trabajadora y de los jóvenes».

El ex presidente de Endesa se describió a sí mismo como «uno de vosotros que pone la cara delante aunque se la partan y el último afiliado del PP». Aseguró que cogerá «pico y pala» -lema de Aguirre en Madrid- para trabajar «puerta a puerta» en sitios como Cataluña, «donde hay más de un 50% de personas que no salen de casa para votar».

Preguntado si cree que Gallardón le ayudará en los actos electorales, después de que, tras su exclusión se especulara con que el alcalde no participara, Pizarro respondió: «Sí, me lo ha prometido». Sobre si seguirá en la política en el caso de que el PP no gane, respondió: «¿alguien me ha visto alguna vez dar un paso atrás?«. Por último dijo que Rajoy tiene una «sensatez increíble« y se puede ir con «al fin del mundo« y es tan fiable que él le compraría un coche de segunda mano.