Madrid.- La exclusión del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, de las listas del PP para las próximas elecciones generales del 9 de marzo fue interpretada ayer tanto por miembros del Gobierno, del PSOE y de casi el resto de los partidos políticos como un claro giro a la derecha y al aznarismo de la formación conservadora.

Desde el Gobierno, el ministro Mariano Fernández Bermejo dijo que el PP es tan de «ultraderecha» que no deja sitio a Gallardón y Jesús Caldera, también coordinador del programa del PSOE interpretó que el PP parece más pendiente de situaciones personales que de los ciudadanos. Desde el partido, José Blanco aseguró que es «el aznarismo el que toma las decisiones». Manuel Chaves dijo que la exclusión es «un motivo de júbilo» para la «derecha radical».

Desde IU, Gaspar Llamazares dijo que «la extrema derecha gobierna el PP y prepara el gobierno del futuro». ICV, igual que CiU, interpretaron que todo indica la deriva anticatalanista del PP. Joan Ridao (ERC) consideró que ahora se ve la continuación del «aznarismo» mientras el BNG sostenía que Rajoy es «un títere» del ala «más extrema» de su partido. Desde el PNV, Iñigo Urkullu mostró su sorpresa por la posible retirada política del alcalde de Madrid.