Paris.- La cumbre hispanofrancesa celebrada ayer en París arrojó el acuerdo, en materia de inmigración, para promover «la posibilidad de organizar repatriaciones conjuntas» de inmigrantes en situación irregular, vuelos compartidos a los países de origen que ya se han realizado en media docena de ocasiones y que los dos gobiernos quieren fomentar.

La colaboración en ese terreno supone superar definitivamente algunos «malentendidos» que ambos presidentes admitieron que hubo en el pasado, en especial cuando España decidió en 2005 una regularización de cientos de miles de irregulares con trabajo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que en varias ocasiones ha sido muy crítico con esta regularización, afirmó ayer haber comprendido las circunstancias en que se produjo, a las que se refirió como «una herencia». Otro relevante acuerdo de la Cumbre, a la que asistió el coordinador europeo para la interconexión eléctrica entre España y Francia, Mario Monti, fue el compromiso de cerrar el itinerario y los plazos de ejecución de ese proyecto antes de finales de junio. La obra será gestionada por una sociedad mixta formada por Red Eléctrica Española (REE) y la francesa Red de Transporte de Electricidad (RTE).

La cumbre permitió constatar también la sintonía en la política mediterránea, ya que ambas partes acordaron llevar a cabo viajes conjuntos por países de la cuenca para impulsar el proyecto de Unión por el Mediterráneo, una idea que Sarkozy quiere desarrollar a través de programas de cooperación en medio ambiente, economía e inmigración. Zapatero y Sarkozy coincidieron además en que la próxima cumbre bilateral tendrá como uno de sus ejes una profunda reflexión sobre la cooperación en materia de defensa, para ponerla al servicio de la UE.