Madrid.- Don Juan Carlos expresó ayer su «renovada determinación» de seguir trabajando como Rey al servicio de los españoles y agradeció a todos ellos su contribución a mantener «el rumbo de la Corona» y haber logrado «una España unida y diversa, moderna y plural, próspera y solidaria».

Estas palabras fueron pronunciadas anoche por el Rey en una cena en el palacio del Pardo con representantes de las altas instituciones del Estado con motivo de su 70.º cumpleaños. El Monarca añadió que hay «una España hecha por todos y para todos, de progreso y bienestar, en el marco de estabilidad y armónica convivencia que sustentan los principios, valores y reglas de la Constitución».

Don Juan Carlos afirmó que los largos años de reinado hacen que se le agolpen tres sentimientos: «Orgullo por lo mucho que juntos hemos conseguido; confianza en el porvenir, en nuestros jóvenes; y renovada determinación de seguir trabajando como Rey con la misma pasión y entrega al servicio de España y de todos los españoles».

Después de expresar reconocimiento y gratitud a todos, recordó en especial a las víctimas de «la barbarie terrorista» porque merecen «el más emocionado recuerdo», además de un profundo afecto y el apoyo a sus familias.

Dirigiéndose a los presentes, les dijo: «Sin vosotros, sin vuestra lealtad, sin vuestro trabajo, sin vuestra voluntad para construir una democracia sólida, estable y avanzada, España no habría logrado la espectacular modernización de cara al futuro que hemos vivido». Emocionado, el Rey agradeció la presencia de los 462 invitados -entre ellos el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera- y destacó que se haya logrado esa gran transformación guiados por el común afán de alcanzar el mayor progreso económico, social y cultural.

El Príncipe de Asturias resaltó que su padre llega a los 70 años «lleno de vitalidad y ganas de continuar en la brecha», a lo que añadió, precisando que estaba «rompiendo el protocolo»: «Gracias, querido patrón, por tu permanente ejemplo de vida intensa entregada al servicio de la nación».

El presidente Zapatero agradeció al Rey su abnegación y decisiva aportación a España. Los Reyes presidieron la mesa principal, acompañados por Zapatero, y sus antecesores Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González y José María Aznar, reunidos los cuatro por primera vez.