Madrid.- El presidente Zapatero dio ayer las gracias en nombre de los ciudadanos, de la libertad y de la democracia a los 27 guardias civiles y policías caídos en acto de servicio en 2007, en un sobrio homenaje celebrado por primera vez al que han asistido los familiares de las víctimas.

En una carpa instalada en los jardines de la Moncloa y junto a las máximas autoridades del Estado, los portavoces de los grupos parlamentarios y los altos mandos de las Fuerzas y de Seguridad, Zapatero presidió un acto de «tributo obligado» que se repetirá cada año en enero, informa Efe.

El homenaje, «solemne, austero y sentido», en palabras de Zapatero, quiere honrar «a los que asumieron riesgos para que el resto podamos vivir sin riesgos», a los que luchan contra los delitos y contra el terrorismo, para proteger la biodiversidad y el patrimonio, para regular el tráfico y proteger la seguridad de todos.

En unas sentidas palabras el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba confesó que el «ejemplo» de los policías y guardias civiles que han dado su vida en acto de servicio son un estímulo «cuando las fuerzas flaquean» en el ejercicio de su cargo. En su opinión, este tributo no servirá para mitigar el dolor de las familias -«que es personal e intransferible»-, pero sí para «que no se sientan desamparados, porque no lo están».

Los padres de Raúl Centeno y Fernando Trapero, los dos guardias asesinados por ETA recogieron la placa conmemorativa de manos de Zapatero. La mayoría de los familiares no pudo evitar las lágrimas cuando el presidente les entregaba la distinción. Todos los fotógrafos recogieron el momento en el que se oyó por megafonía el nombre del teniente de la Guardia Civil Alejandro Valera Juan y su viuda decidió acercarse a recoger la placa con uno de sus hijos de la mano. El himno nacional dio inicio al homenaje al que asistieron, en primera fila, Zapatero y su mujer, Sonsoles Espinosa; la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega; Rubalcaba y los ministros Alonso y Moratinos; y los presidentes del Congreso, el Senado, el Tribunal Constitucional y el Supremo. Tras ellos, el presidente del PP, Mariano Rajoy, y los portavoces parlamentarios.