Madrid.- El presidente Zapatero hizo ayer referencia a la concentración del pasado 30 de diciembre a favor de la familia cristiana y advirtió a la cúpula de la Iglesia de que «nadie puede imponer ni fe, ni moral, ni costumbres, sólo respeto a las leyes», que es el «ADN de la democracia».

Zapatero, en una conversación informal con periodistas durante la Pascua Militar, manifestó su discrepancia «absoluta» con las afirmaciones de los arzobispos de Madrid, Antonio María Rouco Varela, y de Valencia, Agustín García-Gasco, porque el desarrollo de las libertades individuales afianza la democracia.

El presidente puntualizó que se refería a las palabras de estos dos cardenales y que esta concentración no era un pronunciamiento oficial de la Iglesia y destacó, en este contexto, las palabras «sensatas» del presidente de la Confederación Episcopal, Ricardo Blázquez, que pidió a los obispos que no miraran a derecha e izquierda para resolver los problemas.

Zapatero, quien rearfirmó que discrepa «de manera profunda» con las opiniones de García-Gasco, quien dijo que las leyes sobre el matrimonio homosexual, el divorcio y el aborto disuelven la democracia, ha apuntado que «afortunadamente» hay un pensamiento plural en la Iglesia. Zapatero aseguró que, independientemente del color político, cualquier Gobierno debería afirmar que la moral y la fe no se legislan y ha defendido la aconfesionalidad del Estado y la primacía de la sociedad civil. «Mantendremos la relación con el Vaticano y con la Conferencia Episcopal dentro del respeto a la discrepancia», dijo el presidente, quien ha manifestado: «Cuando no se está muy de acuerdo en una cosa, lo decimos con toda contundencia y firmeza», porque «es el deber de un gobierno democrático», informa Efe.

Zapatero garantizó por otra parte que el horizonte económico de España es «positivo», porque la industria y los servicios muestran «cifras alentadoras de inversión», se «normalizará» el sector de la construcción y en marzo comenzará a moderarse la inflación. En concreto aseguró que el país seguirá creciendo y creando empleo y que, «a medio plazo, se superará el problema de la inflación», que en marzo comenzará a moderarse para llegar al 3 por ciento.