Madrid.- Daniel Portero, hijo del fiscal jefe del Tribunal Superior de Andalucía Luis Portero, asesinado por ETA, intentó ayer descorchar una botella de sidra para "brindar" por el suicidio de un preso etarra, lo que motivó un enfrentamiento con los procesados en el "macrojuicio" de la Audiencia Nacional.

Portero se hizo con una botella de sidra y, una vez fuera del edificio, anunció su intención de celebrar con ella la muerte de Igor Miguel Angulo, que se suicidó ayer en la prisión de Cuenca. Su gesto fue visto por algunos de los procesados, entre ellos el abogado, Txema Matanzas, que acabó arrebatándole la botella y vaciándola en el suelo.

El hijo de Luis Portero se dirigió a Matanzas diciéndole que él había brindado por la muerte de su padre y también por la del concejal malagueño Martín Carpena. La mayoría de los procesados se agruparon frente al pabellón en el que se celebra el juicio y desplegaron una ikurriña con un crespón en señal de duelo, gesto que fue respondido por Portero y otros miembros de Dignidad y Justicia, que dándoles la espalda, mostraban la bandera española de sus camisetas. Portero dijo que su intención era celebrar el «éxito» de la manifestación de Víctimas del Terrorismo, a pesar de que minutos antes había dicho que se disponía a brindar «por ese que se ha colgado en Cuenca».

Los presos de ETA han celebrado atentados en numerosas ocasiones. En 1998, el sanguinario terrorista De Juana Chaos pidió por escrito al director de la prisión champán francés, una tarta y una caja de langostinos para celebrar el asesinato del concejal Tomás Caballero.

El etarra Igor Miguel Angulo Iturrate se suicidó ayer en la prisión de Cuenca, en la que cumplía una condena de 34 años. Estaba encarcelado desde 1996 por varios delitos, ninguno de ellos de sangre. Angulo Iturrate se quitó la vida ahorcándose en la ventana con los cordones de sus botas. El ministerio del Interior ha abierto una investigación.

El preso tenía un cordón enredado en las manos y una silla al lado. Las manos las tenía detrás y bastante separadas. Funcionarios de la prisión encontraron ahorcado en la ventana a Angulo Iturrate en el recuento de presos que se realiza a las 8.00 horas. El etarra no compartía celda. Lo más probable es que no transcurriera mucho tiempo entre la muerte y el hallazgo del cuerpo, ya que éste todavía estaba caliente. En la cárcel no sufría problemas psicológicos.