Madrid / México DF.- La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, fue tajante ayer en la polémica que se ha creado en torno al ex presidente José María Aznar, quien ha sido duramente criticado en México tras apoyar al candidato del Partido Acción Nacional (PAN) para los próximos comicios de julio. De la Vega subrayó que el ex presidente merece «todo el respeto y la consideración debida» en sus viajes internacionales y que el Ejecutivo no comparte las imputaciones contra él. Al parecer, la Embajada española en México DF realizó «gestiones activas» ante las autoridades, para «dar protección» a Aznar. Aunque no mandará una nota oficial de protesta al Gobierno mexicano, el Ministerio de Asuntos Exteriores sí «ha dejado constancia de su disconformidad con las acusaciones vertidas» contra Aznar, según confirmaron fuentes diplomáticas. El Gobierno de Vicente Fox aclaró ayer que Aznar puede volver a México cuando lo desee porque no hay en este momento ninguna sanción adicional. Por su parte, el diputado mexicano Jesús González Schmal dijo que el apoyo de Aznar a Calderón fue «premeditado», e incluso llegó a acusar al presidente de FAES de estar «cuestionado» en España por «traer dinero del tráfico de drogas» del estrecho de Gibraltar para invertir en México.