Madrid/ Bilbao.- Coincidiendo con los mil días sin muertos de ETA, ayer se vivieron numerosos actos de terrorismo callejero. El más grave, en el municipio guipuzcoano de Mondragón, con el lanzamiento de varios cohetes a un militante del PSE, al que no llegaron a alcanzar. En esa misma localidad se produjeron ataques con pintura al juzgado y a la sede socialista, donde pintaron en eukera «las vais a pasar canutas».

Además de un "batzoki" de Algorta, en Vitoria, dos "batzokis"del PNV sufrieron ataques similares. Junto la pintura roja, dejaron el mismo mensaje amenazante. Ya en la tarde de ayer, sucedió lo mismo en la sede de EB-IU en Vitoria: pintura roja y una pintada con la frase "Madrazo especulador". Por la mañana, también había sido atacada la sede de la televisión vasca en Vitoria con pintura y con la misma pintada. Además, lanzaron pasquines amenazantes contra periodistas. El popular Ignacio Astarloa, consideró que estas agresiones se deben a que el mundo de ETA cree tener la «sartén por el mango» debido a la debilidad de la política de Zapatero.

Por otra parte, los partidos valoraron ayer el cumplimiento de mil días en los que ETA no ha cometido ningún asesinato pero pidieron a la banda terrorista el fin de todo tipo de violencia. El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, advirtió de que su partido «no acepta» que los mil días sin muertos por la acción terrorista «sean compatibles con el chantaje, la extorsión y la amenaza».

El coordinador del PSE-EE, Rodolfo Ares, declaró que los mil días demuestran que «el mundo de ETA ha llegado a la conclusión de que no es rentable cometer asesinatos». El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, afirmó que «son fruto de una política concreta que llevó a ETA-Batasuna a su peor posición histórica». Mientras, el PP nacional anunció que someterá a votación el próximo martes en el Congreso el decálogo del congreso de víctimas del terrorismo de Valencia.