Madrid / Oviedo

La oferta de compra lanzada por el grupo energético alemán E.On para hacerse con el 100 por ciento de Endesa ha sido otro terremoto en el mercado energético español. La opa germana supera a la de Gas Natural, que ya había vencido alguna de las trabas administrativas, y abre nuevos interrogantes, tanto en el territorio empresarial como en el político.

El Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero abogó porque la principal compañía eléctrica del país siga siendo de "matriz nacional", es decir, que la mayoría de su accionariado esté en manos españolas. El secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, dijo que el Ejecutivo respeta las reglas del mercado, pero tiene la convicción de que en un sector estratégico, como el de la energía, conviene a los intereses de España tener una empresa de matriz nacional.

Se trata de la primera respuesta del Gobierno a la opa presentada por el grupo energético alemán sobre la totalidad del capital de Endesa, la principal compañía eléctrica española. E.On, que ha condicionado su oferta a la adquisición de un mínimo del 50,1 por ciento del capital de Endesa, ofrece 27,5 euros en metálico por cada una de las acciones de la eléctrica española. Este importe supera en un 29,1 por ciento a la oferta realizada por Gas Natural, y supondría un desembolso máximo de 29.100 millones de euros.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fue informado la noche del lunes por la canciller alemana Angela Merkel. El Gobierno deberá estudiar los pasos a seguir ante una operación de concentración que afecta a un sector, el energético, considerado estratégico y lanzada sobre una empresa sujeta a la "acción de oro", que prescribe el 8 de junio de 2007. El Estado también tiene otro recurso, impulsado por el ex vicepresidente Rodrigo Rato, en el año 2000, que establece que las empresas «participadas mayoritariamente o controladas» por administraciones públicas, que tomen el control o adquieran participaciones significativas de compañías energéticas españolas, «no podrán ejercer los derechos políticos correspondientes a dichas participaciones». En el caso de E.On, el Gobierno regional de Baviera cuenta con una participación del 3 por ciento.

Tres de las cinco grandes eléctricas españolas están controladas en estos momentos por capital extranjero: HC Energía, en manos de la portuguesa EDP, y Viesgo, propiedad de la italiana Enel. Endesa, Iberdrola y Fenosa, por el contrario, el capital español es mayoritario.

Por su parte, el consejero delegado de E.On, Wulf Bernotat, aseguró que Endesa conservará la integridad de su negocio actual, es decir, que no venderán su parque de generación energético, como ocurriría si prospera la opa de Gas Natural, ya que la compañía germana no tiene activos en España. Bernotat reconoció que los contactos con la dirección de Endesa se iniciaron hace dos meses y medio, un trimestre después de la oferta de Gas Natural, y prometió que mantendrá su sede en Madrid, continuará cotizando en la Bolsa española, se responsabilizará de gestionar las áreas de Europa del Sur y América Latina de la empresa resultante y tendrá plena responsabilidad operativa para cumplir los planes de negocio de estas divisiones. «Endesa seguirá siendo una compañía española, continuará intacta», subrayó el directivo.

El importe total de la operación se situaría en 55.200 millones de euros, ya que al precio fijado, 29.100 millones, hay que sumarle la deuda financiera neta, las provisiones y los intereses.

El Partido Popular culpa también a José Luis Rodríguez Zapatero de la oferta germana

El PP fue beligerante con la opa lanzada por Gas Natural sobre Endesa y acusó al Gobierno español de alentar esta operación, impulsada por una sociedad controlada por la entidad financiera catalana la Caixa.

Ayer el líder del PP, Mariano Rajoy, responsabilizó también al presidente José Luis Rodríguez Zapatero de que «una empresa alemana haya presentado una oferta muy importante».

La mayor parte de los grupos en el Congreso instaron a los dirigentes populares a que digan si prefieren la opa sobre Endesa de E.On o la de Gas Natural. El portavoz del PP, Eduardo Zaplana, negó que prefiera la oferta alemana, y volvió a culpar de la situación creada sobre Endesa al Ejecutivo socialista.

PSOE. El portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistió en que el Gobierno estudiará la opa «ateniéndose al interés de los consumidores y a la defensa de la libre competencia».

CiU. El presidente de los nacionalistas catalanes, Artur Mas, aseguró que su postura «es la misma que con la anterior opa: lo importante es que este tema lo decidan los accionistas».

Esquerra. El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, acusó a la dirección de Endesa de dar su «beneplácito» a la oferta de la empresa alemana para contrarrestar la de Gas Natural. Y fue más allá: «es un ejemplo de catalonofobia empresarial.

IU. El portavoz de IU-ICV, Joan Herrera, consideró «alucinante» que el PP estuviera «escandalizado» ante la posible adquisición de Endesa por parte de un grupo catalán y ahora se quede «de brazos cruzados» ante la oferta de uno alemán.

Consumidores. Las asociaciones de consumidores defendieron la oferta germana , al estimar que se abre la posibilidad de mejorar el servicio y los precios. Por su parte, la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC) calificó de «magnífica noticia» la contraopa, aunque la Asociación de Usuarios Financieros ADICAE pidió «cautela», ya que la oferta del grupo alemán podría reducirse en caso de que Endesa reparta dividendo.