Bilbao.-La ilegalizada Batasuna aseguró ayer que si se inicia un proceso de paz, no habrá presos de ETA en 2010. El brazo político de la banda reaccionó así a la decisión del Tribunal Supremo de prolongar el encarcelamiento del terrorista Henri Parot al menos hasta 2020. Pernando Barrena, dirigente de la formación abertzale, afirmó que sólo habrá tregua si todos los implicados asumen compromisos y adelantó que «el momento de la verdad» está cerca.

Barrena dijo que el destino de los presos de ETA es «volver a casa en un plazo razonable». «Nadie puede creer que en el contexto de un proceso de paz puede haber presos políticos en 2010 o en 2020, y si los hubiera sería claramente porque finalmente no habrían sido capaces de poner en marcha ese proceso», advirtió.

El secretario general del sindicato proetarra LAB, Rafael Díez Usabiaga, se mostró de acuerdo con esta afirmación y subrayó que el Gobierno y el PSOE «deben tener muy claro» que si se produce una negociación con ETA tendrán que «liberar a los presos». Para Díez Usabiaga, la decisión del Supremo sobre Parot es «un torpedo muy grande» para el proceso de paz y señaló que esa sentencia «es violencia».

Barrena llamó a la «asunción de compromisos por todos» porque «el momento de la verdad» está cada vez más cercano. Batasuna cree que los pasos que está dando el presidente Zapatero «apuntan en una dirección correcta» y se están sentando las bases para que «el proceso de paz sea posible».

Díez Usabiaga provocó ayer la irritación de la patronal vasca al poner en duda que ETA esté extorsionando a empresarios, tal y como vienen denunciando durante años. «Los empresarios dicen muchas cosas. No creo que todas sean verdad porque ellos tienen sus intereses», dijo basándose en que «no se conoce» que ese chantaje sea real a pesar de que «públicamente» lo digan.

La patronal Confebask censuró el «cinismo incalificable» que suponen las palabras del secretario general de LAB, y expresó su «estupor e indignación por lo que supone de desprecio hacia todas aquellas personas que siguen sufriendo en su carne y en la de sus familias los efectos de la intimidación, la extorsión y la amenaza». El Círculo de Empresarios Vascos las calificó de «inaceptables» e instó a Díez Usabiaga a que exija «a sus afines ideológicos» el fin de su actividad.

Por último, el Tribunal Correccional de París condenó ayer a 10 años de cárcel a Juan Antonio Olarra Guridi y a Ainhoa Múgica Goñi, históricos jefes de ETA, al considerarles responsables de los comandos. Oscar Celarain Ortiz y Andoni Otegi Eraso fueron, por su parte, condenados a ocho años. Se trata de los autores del asesinato en 2002 de un niño de dos años y un hombre en un atentado con coche bomba en Santa Pola (Alicante).