Madrid.- La Dirección General de Tráfico intensificará, del 20 de febrero al 5 de marzo, los controles sobre el uso de teléfonos móviles con la intención de trasladar a la sociedad la idea de que «hablar por el móvil mientras se conduce puede ser una cuestión de vida o muerte».

Con esta iniciativa, Tráfico pretende incidir sobre este factor que multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente y que está sancionado con una multa de hasta 300 de euros, la suspensión del permiso de conducir entre uno y tres meses y, cuando entre en vigor el sistema de permiso por puntos, la pérdida de tres créditos.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil tienen previsto realizar 100.000 controles de este tipo a conductores que circulen por las carreteras en el período de esta campaña, lo que supondrá unos 7.000 diarios.

Los controles se acompañarán con la emisión de cuñas divulgativas en radio, anuncios en prensa y mensajes en los paneles de información en carretera con el eslogan «Conduciendo las llamadas pueden costar vidas».