Madrid.- El 47,2 por ciento de los inmigrantes que viven en España son inquilinos subarrendados -tres familias de media en una misma vivienda-, el 19 por ciento habita en condiciones de hacinamiento y un 0,4 por ciento, 12.000 personas, usa la fórmula de las "camas calientes" (con derecho a dormir en un lecho por horas).

Así se refleja en el estudio "Inmigración y vivienda en España", presentado ayer por la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, y por los autores de este trabajo de investigación.

Uno de los responsables del trabajo, Carlos Pereda, subrayó que el hecho más sustantivo reside en que casi el 50 por ciento de los inmigrantes periféricos (América Latina, Africa y Asia) -78% de los 2,8 millones de extranjeros empadronados- viven en subarriendo: alquilan una o varias habitaciones de una misma vivienda.