Valencia/Madrid.-El Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, aseguró ayer que dejará el cargo después del verano. El anuncio coincidió con la clausura en Valencia del Congreso Internacional sobre Víctimas, donde la mayoritaria AVT plantó a Peces-Barba cuando éste tomó la palabra. El alto comisionado rehuyó la polémica y dijo que quiere centrarse en su cargo de rector de la Universidad Carlos III antes de que expire su mandato.

El alto comisionado dijo que la razón «no tiene nada que ver con las víctimas», pero la práctica totalidad de los partidos, consideraron que la «utilización» de las víctimas por el PP ha pesado en la decisión. Peces-Barba subrayó que se siente «muy vinculado» a las víctimas y que suscribe sus dos peticiones: que no se las manipule y que no las conviertan en moneda de cambio . Además les aseguró que «no habrá cambio de paz por presos, ni negociación sin cese de hostilidades».

«El Gobierno sabe que quiero dejarlo. El presidente tiene todo el derecho a adelantar eso si le parece oportuno, pero yo en todo caso lo dejaré después del verano». Así anunció su marcha de un cargo en el que ha convivido con la polémica desde el primer día.

Ayer mismo, al intervenir en el Congreso sobre Víctimas del Terrorismo, las decenas de miembros de la AVT presentes se levantaron y abandonaron la sala con gritos contra el Gobierno. Gotzone Mora levantó la voz para acusar a Peces Barba de «cobardía y agresión» a las víctimas y pidió que cesen los reproches por estar con uno u otro partido. «Le digo a Zapatero que tenga cuidado, porque te rompes tu cabeza y la realidad sigue intacta», dijo.

Entre las asociaciones de víctimas reunidas en Valencia hubo discrepancias a la hora de interpretar esta renuncia, mientras la AVT y el Foro de Ermua celebraban la decisión de Peces-Barba, la asociación del 11-M la lamentaba .

El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, acusó a Peces-Barba de haber intentado «escenificar una división irreal entre las víctimas», aunque este «congreso evidenció que no están dispuestas a rendirse» ni a que silencien su voz . Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M destacó que este adiós es «una gran pérdida» y que Peces-Barba deja «un gran legado». La presidenta de la Fundación Fernando Buesa, Natividad Rodríguez, dijo que «lo ha hecho muy bien», pese a que «le han hostigado injustamente».

El PP se felicitó por el próximo cese de Peces-Barba y acusó a Zapatero de adoptar una posición «mendicante» ante ETA. Mariano Rajoy, se sumó a las voces que juzgaron una «buena decisión» esa retirada y reprochó al presidente que «trata mejor a Batasuna» que a su partido y a las víctimas.

Los populares centraron sus críticas en la decisión de Zapatero, de no asistir al congreso de Valencia. «Me parece muy bien que vaya al homenaje de Tomás y Valiente, pero creo que era compatible con asistir al congreso», señaló Rajoy, y afirmó que «no transmite convicción ni ganas de derrotar a ETA», sino que «está pidiendo una tregua». La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega acusó al PP de «vileza que raya en la mala fe».

Zapatero: «El terror ha segado muchas vidas, pero no se puede segar la esperanza» de la paz

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero amplió ayer a todas las víctimas del terrorismo el homenaje al ex presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Tomás y Valiente, al cumplirse los diez años de su asesinato por ETA. «El terror ha segado muchas vidas, pero no podemos segar la esperanza del fin de la violencia y la convivencia libre y plena de todos y cada uno de los ciudadanos», subrayó.

Zapatero elogió la trayectoria de Tomás y Valiente y añadió que «el dolor del pasado, el horror del recuerdo, es, ante todo, el poderoso estímulo» de un futuro «que nos convoca y nos compromete y que tiene una tarea: la paz». En nombre de la familia, el hijo del ex presidente del Tribunal Constitucional (TC), Francisco Tomás-Valiente Lanuza, señaló que su padre «nunca hubiera aceptado en silencio cualquier pacto con quien no ha sido capaz de condenar la violencia». «En su idea de la justicia había lugar para que las personas tuvieran una segunda oportunidad», añadió.

Destacó además que «su sentido de Estado le llevó también a renegar de quienes hacen del terrorismo argumento de oposición al Gobierno» e indicó que «quienes tratan a los ciudadanos sin respeto a su inteligencia, quienes mienten sin pudor, no son demócratas».

Por otra parte, el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, dijo ayer que «cualquiera puede recordar que el PP en el Gobierno negoció con ETA, aproximó presos, tuvo gestos de distensión y contuvo la eficacia policial durante todo un periodo de preaproximación y aproximación a la banda para abrirle cauce a una negociación» y «tuvo todo el apoyo de la sociedad española y del primer partido de la oposición», entonces el PSOE.

Gritos contra el Gobierno y reproches al presidente

El III Congreso de Víctimas del Terrorismo se clausuró anoche con un acto en el que varios de los participantes reprocharon a Zapatero su política antiterrorista, al tiempo que le exigieron que no negocie, en ninguna circunstancia, con ETA. Fue el ministro del Interior, José Antonio Alonso, al que se le llegó a pedir que traslade el mensaje al presidente, quien declinó su asistencia. Después de los gritos contra el Gobierno en el plantón a Peces Barba, Gotzone Mora llegó a encargar directamente a Alonso, sin mencionarle, que le traslade a Zapatero la imposibilidad de negociar con los terroristas. «En nuestro nombre, no», concluyó.