Madrid.- El portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso, Ramón Jáuregui, admitió ayer que dado que «Euskadi es un pañuelo», ha podido haber «contactos personales» entre socialistas y miembros de Batasuna, ante un clima de «violencia contenida».

En una entrevista con Ser-Bilbao, Jáuregui señaló que, «sabiendo que hay una violencia contenida, esos diálogos son más fluidos, lógicos y naturales». En la página web de la Ser, se recogía ayer que esa violencia contenida «hace posibles contactos fluídos entre el PSOE y la izquierda abertzale (...) y que el Gobierno y el PSOE participan».

Posteriormente, matizó que no tenía informaciones, ni razones para aludir a «conversaciones entre Batasuna y el PSE, ni mucho menos a negociación alguna con el Gobierno».

En su opinión, «la democracia ha derrotado políticamente a ETA y hasta que no se produzca el cese definitivo de la violencia la política antiterrorista del Gobierno debe de mantenerse tal cual está». Jáuregui agregó que un proceso de paz «sólo se iniciará cuando tengamos constancia inequívoca del cese total del terrorismo».

En la entrevista con la Ser y respecto a esos contactos personales de socialistas con el mundo de Batasuna, afirmó que todos «tenemos amigos, familiares», además de convivir con ellos en el Parlamento. Aludió a la reunión de la pasada semana UGT-LAB o a la «cierta interlocución» que hace la iglesia vasca "entre personas». Para Jáuregui, «todo esto es bastante natural, sobre todo cuando va acompañado de un abandono real de la violencia, por lo menos en lo que significan los atentados mortales». Sobre un anuncio de tregua de ETA, Jáuregui subrayó que «toda la democracia está pendiente de una resolución de la banda de abandono de la violencia». Señaló que desde el verano de 2004 hay un proceso que se ha ido gestando, en el que «Batasuna ha comprometido a la banda a que se produzca una sincronía en un proceso a favor del fin de la violencia».

A su juicio, si se produce esa tregua, debe de ser antes del verano, porque de lo contrario, no habrá tiempo «para que uno de los objetivos que persigue el entorno de la izquierda abertzale actualmente ilegalizada», poder presentarse a las elecciones del 2007, sea una realidad. En cuanto a una negociación con la banda, Jáuregui apreció que, después de unos «años brutales», con numerosos muertos en atentados, «hoy hemos vencido, porque ETA ya no tiene sentido y acabó su ciclo». La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dejó claro que el Ejecutivo no va «a explorar nada» con ETA si la banda no depone las armas. Mientras, el PP acusó Zapatero de practicar el «ocultismo y el secretismo y de engañar» sobre su política antiterrorista y el advirtió de que «la paz no se alquila».

Las víctimas piden hoy que no haya amnistías ante la eventual negociación

Algunos representantes de las víctimas del terrorismo de ETA defenderán a partir de hoy en el III Congreso Internacional que se celebra en Valencia que no se concedan amnistías a presos etarras en el marco de una eventual negociación con la banda.

El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, hermano de Fernando Buesa, político socialista asesinado por ETA en 2000, declaró que su intervención se centrará en recordar que «las amnistías» «no han servido nunca para nada» y de hecho se han producido «muchos más crímenes y muertos después de la de 1977 que antes».

Además, señalará que «una política de indultos, de acuerdo con la ley vigente de 1970 establece dos requisitos fundamentales: uno, que la pena de los indultados sea considerada excesiva y dos, que haya reinserción». Según Buesa, «en ninguno de los condenados por terrorismo se da ninguna de esas circunstancias» y por algo se alargó, con el nuevo Código Penal de 1995, el periodo de cumplimiento de penas a 40 años.