Madrid.- El presidente José Luis Rodríguez Zapatero expresó ayer su «convicción» en que el momento actual puede ser el del «principio del fin» de ETA. El jefe del Gobierno aseguró que se basa en información que no puede desvelar por motivos de seguridad y que no comparte con el PP por la falta de confianza. Zapatero apeló a la responsabilidad del principal partido de la oposición, al que reprochó su estrategia «inédita» de hacer política con la lucha antiterrorista. Zapatero hizo estas afirmaciones en una comparecencia en la Moncloa tras el Consejo de Ministros, en la que criticó las «mentiras» del PP sobre la excarcelación de etarras. No aclaró si existe ya diálogo con la banda y afirmó además que está dispuesto a reunirse con Rajoy.

Ante el posible fin de ETA, el presidente dijo que no se trata de «optimismo ni de pesimismo. Es una convicción que parte de la idea de que se cosecha lo que se cultiva».«Y este Gobierno cultiva la esperanza de acabar con la violencia para cosechar esa gran esperanza colectiva y que, si lo logramos, será fruto de toda la sociedad», añadió.

Zapatero manifestó tener la «convicción» de que el terrorismo «tiene un tiempo limitado» que se deriva de la fortaleza de la sociedad, de hechos objetivos como la ausencia de atentados mortales desde hace más de dos años, del deseo mayoritario de los vascos y de «información de la que el Gobierno dispone». «Información que en su propia responsabilidad, como no puede ser de otra manera, está administrarla con prudencia y con discreción, como ha sido siempre en la trayectoria democrática», explicó.

El jefe del Gobierno hizo hincapié en su convicción de estar, quizás, «en el mejor momento desde hace muchos años para ver el inicio del principio del fin» y subrayó que «eso se debe a todos», no regatea méritos a nadie, y, en todo caso, «será una tarea larga, dura y difícil». Si se concreta, aseguró que el Gobierno «se tomará su tiempo» para dar algún paso que garantizó que irá en los términos aprobados por el Parlamento, en referencia a la moción tras el debate sobre el estado de la nación.

Zapatero aseveró que la estrategia del PP «no va a perjudicar a las expectativas del fin de la violencia» y provocará un proceso de reflexión y de autocrítica en sus filas. Lamentó que este partido haya hecho de la lucha antiterrorista asunto central de oposición y cuyo culmen cree que han sido las críticas por excarcelaciones de etarras cuando se trata de la aplicación de la ley de 1973 por parte de jueces y fiscales.