Alemania.- El grupo automovilístico alemán Volkswagen ratificó ayer que iniciará un programa de reestructuración «de profundo alcance», que afectará hasta 20.000 trabajadores en los próximos tres años. Según informó la empresa, estas medidas alcanzarán a los trabajadores de la división de turismos de la marca Volkswagen y a los empleos que están indirectamente relacionados con esta división. El centro de este plan, anunciado por el consejo de supervisión del grupo, será la remodelación de las fábricas de componentes, en Alemania, el ajuste de los costes laborales para hacerlos más competitivos y la ocupación total de las plantas de producción mediante un ajuste de la capacidad.

Además, la empresa dio a conocer sus resultados provisionales de 2005, que reflejan un incremento de los beneficios netos del 60,7 por ciento respecto a 2004, hasta los 1.120 millones de euros (1.340 millones de dólares). Pese a esta subida, «la marca Volkswagen se sitúa sólo un poco por encima de la línea del cero», señaló el presidente del grupo, Bernd Pischetsrieder, quien agregó que la capacidad de exportación de las fábricas alemanas de Volkswagen «no ofrece garantía».

Para Pischetsrieder, los problemas de la marca Volkswagen se deben combatir «de forma consecuente y rápida» para asegurar el futuro a largo plazo del consorcio.