Madrid.- El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, firmó ayer ocho acuerdos de cooperación con Rusia y respaldó la contribución al diálogo en Oriente Próximo del presidente Vladimir Putin, quien anunció que invitará a los dirigentes de Hamas a mantener conversaciones en Moscú. EE UU le pidió inmediatamente explicaciones e Israel mostró su sorpresa. En el marco de su visita de Estado a España, Putin se entrevistó con Zapatero en el palacio de la Moncloa y ambos intercambiaron impresiones con una delegación de empresarios españoles sobre las perspectivas de incremento del comercio y la inversión bilateral.

Los presidentes del grupo petrolero Repsol, de la eléctrica Iberdrola y de la aeronáutica Eads-Casa, el consejero delegado del BBVA y los máximos responsables de TALGO, CAF y Campofrío participaron en este encuentro, que permitió avanzar hacia el objetivo -compartido por ambos países- de intensificar los intercambios comerciales y la inversión española en Rusia.

Putin explicó que los dos gobiernos acordaron dar «un impulso más pragmático» a las relaciones económicas y citó expresamente los sectores de energía nuclear, gas, petróleo, construcción naval, transportes, infraestructuras y turismo, ámbito en el que se fomentó la cooperación bilateral con un acuerdo específico.

Los otros acuerdos sectoriales suscritos refuerzan la colaboración en el terreno de la justicia, la lucha contra el narcotráfico, la exploración aerospacial, la construcción naval, la agricultura y la actividad financiera. Putin aprovechó su estancia en Madrid para invitar a Hamas, ganador en las recientes elecciones palestinas, a negociar en Moscú. Rusia forma parte del cuarteto que supervisa el seguimiento de la «hoja de ruta», como EE UU, que se apresuró a pedir explicaciones porque esperaba que Moscú apoyara las peticiones internacionales para que Hamas abandone la lucha armada y reconozca el derecho de Israel a existir, dijo la Casa Blanca. Putin sugirió en su anuncio que tanto EE UU como la UE se apresuraron a incluir a Hamas en sus listas de organizaciones terroristas. Hamas contestó de inmediato aceptando la mediación rusa, e Israel mostró su sorpresa porque no ve al grupo palestino como socio de un proceso de paz. Zapatero firmó con Putin una declaración sobre terrorismo en la que ven «inadmisible» identificarlo con una nación, cultura o religión.