Granada / Barcelona.- El presidente José Luis Rodríguez Zapatero animó ayer al PP a aprovechar la «oportunidad de recuperar su credibilidad» sumándose al proceso de reformas de los estatutos y haciendo un discurso «integrador hacia Cataluña», para no tener que «arrepentirse dentro de 10 o 15 años».

En un acto en Granada, Zapatero subrayó que los populares tienen «abierta» la posibilidad de recuperar la credibilidad ante los ciudadanos «si en Andalucía o en Cataluña, o en cualquier otra comunidad, entran al diálogo, a las reformas, a los avances, y no a los discursos del miedo, de la división y de la intransigencia».

El presidente aseguró que los españoles no van a creer las «profecías» y los «miedos» que «cada día nos lanzan». «¿Cómo van a creer a los que dijeron que en Irak había armas de destrucción masiva, a los que dijeron que porque reconocíamos el derecho al matrimonio entre personas de distinta orientación sexual se rompía la familia, a aquellos que después de la tragedia del 11-M estuvieron lanzando insidias y conspiraciones para esconder sus graves errores?», se preguntó. «Hemos nacido para dar, y otros están siempre pidiendo, ahora firmas», ironizó sobre la campaña del PP para el referéndum sobre el Estatut.

Josep Piqué escenificó ayer en la sede del PP de Barcelona su apoyo a esa campaña estampando su firma a través de internet. El líder conservador dijo que espera igual acogida en Cataluña que en el resto de España, donde los populares llevan recogidos más de 650.000 apoyos en 5 días. Según la Cadena SER, el magistrado de la Audiencia Fernando Bermúdez repartió impresos del PP.

Mientras PSC, CiU e IC incrementan su presión para que ERC acabe dando su apoyo al pacto con el PSOE por el nuevo Estatut antes de que el próximo lunes se inicie la «batalla» contra el PP en el Congreso, Esquerra denuncia que se «rebajan» 19 aspectos de la financiación y exige que «se ponga el reloj a cero» y se empiece a negociar desde el principio. CiU exigió a Maragall gestos drásticos: o da un paso hacia la cohesión interna o rompe el tripartito. Artur Mas dijo que un «gran pacto de Estado» como el Estatut se ha hecho entre CiU y el PSOE porque ambos ocupan «la centralidad» política, lo que lleva a otros partidos «que están en los extremos». Aseguró que quien se excluya «queda fuera de juego para muchos años» y abogó ante los ministros Bono, Sevilla y López Aguilar por participar en la gobernabilidad de España.