Madrid.- La oferta pública de adquisición (opa) de Gas Natural sobre Endesa puede contribuir, sujeta a condiciones, a «fomentar la competencia». Con argumentos como ese el Consejo de Ministros dio ayer su autorización a la operación del grupo gasista controlado por La Caixa para crear, mediante la integración de la primera eléctrica del país, un gigante energético de talla internacional. El Gobierno tomó un camino que sintoniza con las recomendaciones de la Comisión Nacional de Energía -aprobar la opa bajo condiciones- y no con el del Tribunal de Defensa de la Competencia, que en otro dictamen no vinculante planteó que se prohibiera la concentración. Y el acuerdo del Ejecutivo no entra a enjuiciar el acuerdo paralelo de Gas Natural e Iberdrola sobre las desinversiones, pacto denunciado por las demás eléctricas, entre ellas HC Energía y su propietaria, la portuguesa EDP.

A propuesta de Pedro Solbes, ministro de Economía y vicepresidente segundo, se establecen hasta 20 condiciones a Gas Natural que, según fuentes del sector, son «perfectamente asumibles». Se da por seguro que la gasística seguirá adelante con la opa. Esto es, que las exigencias del Gobierno sobre desinversiones u otros aspectos no cuestionan la viabilidad de la operación. Aunque Gas Natural aplazó ayer un pronunciamiento más exhaustivo hasta que se reúna su consejo de administración, la dirección que encabeza Salvador Gabarró anticipó que «valora satisfactoriamente la aprobación con condiciones» del Consejo de Ministros.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero se ha inclinado por hacer suyos, en buena medida, los criterios del informe de la CNE, aprobado con los votos de los miembros designados a propuesta del PSOE y de las minorías catalanas y con el voto en contra de los vocales afines al PP. Resultado contrario al de Tribunal de Defensa de la Competencia, donde la mayoría de miembros nombrados a propuesta del PP alumbró un dictamen a favor de prohibir una opa que, en todo caso, está a expensas de lo que decidan los accionistas de Endesa, a quienes corresponde la última palabra.

Las veinte condiciones impuestas por el Gobierno se refieren a todos los ámbitos en que los citados informes han detectado la posible obstaculización del mantenimiento de la competencia efectiva: aprovisionamiento y transporte de gas a España; generación eléctrica e integración vertical de gas y electricidad, y la distribución y suministro minorista de gas y electricidad.

Gas Natural tendrá que ceder en el mercado mediante subasta pública, durante tres años a partir de 2007, una cantidad anual de gas de 1,8 bcm (un bcm son mil millones de metros cúbicos de gas). Asimismo, deberá proceder también a la venta de las participaciones de Endesa en las regasificadoras de Sagunto y El Ferrol, así como reducir su presencia en Enagás al 1 por ciento.

En generación eléctrica, Gas Natural tendrá que vender centrales, sobre todo de carbón, en la España peninsular equivalente a 4.300 megavatios -más de lo previsto por el grupo- y con un período de vida útil restante de al menos 10 años. Se impone también la obligación de vender centrales de gas (ciclo combinado) o hidraúlicas con una capacidad de 1.200 megavatios. En distribución y suministro minorista de gas y electricidad, Gas Natural venderá el equivalente a su negocio de comercialización de electricidad y el negocio de comercialización de gas de Endesa. Igualmente, Gas Natural venderá su participación en Naturgas, filial de HC.

La empresa gasista también habrá de deshacerse de activos de distribución de gas que incorporen redes de distribución completas y contratos de suministro a tarifa con un mínimo de 1,5 millones de puntos de suministro (clientes) de gas natural, cantidad superior a la que Gas Natural pactó con Iberdrola. Con esas y otras medidas análogas -«más blandas que duras», comentaron ayer fuentes del sector energético-, la empresa resultante, de salir adelante la opa, «será más pequeña que Endesa en el mercado eléctrico y que Gas Natural en el gasista, por lo que se reducirá la concentración en ambos mercados», a decir de Pedro Solbes.

¿A quién y por qué procedimiento podrá vender Gas Natural? La compañía de raíz catalana pactó previamente con Iberdrola, anticipándose a la segura obligación de realizar desinversiones, la venta de numerosos activos de gas y electricidad. Tal pacto fue rechazado por HC Energía, Unión Fenosa o Viesgo Enel, al entender que se cercenaban las opciones de los demás operadores del mercado español de acceder a la compra de instalaciones o negocios sobrantes. Hidrocantábrico y su dueña EDP aspiran a pujar, en un procedimiento público y abierto, por negocios eléctricos y de gas sobrantes.

La eléctrica anuncia que presentará un pleito ante el Supremo

Endesa dará la batalla en los tribunales. La primera eléctrica española llevará ante el Supremo el acuerdo del Consejo de Ministros que ayer autorizó la opa de Gas Natural. «Independientemente del análisis detallado que la compañía haga una vez que sea notificada oficialmente, una primera evaluación jurídica aconseja a Endesa recurrir dicha decisión ante el Tribunal Supremo», señaló la compañía que preside Manuel Pizarro.

Endesa considera, además, que las condiciones impuestas por el Gobierno, unidas a la «escasa calidad» del proyecto impulsado por gasística catalana, hacen que la operación «carezca de lógica industrial» y plantee un «grave riesgo regulatorio».

La interpretación que el mercado hizo de la decisión del Consejo de Gobierno se saldó con los siguientes resultados: la acciones de Gas Natural (1,48 por ciento) y las de Endesa (0,38 por ciento) subieron, pero la más notable de las revalorizaciones entre los implicados fue la de Iberdrola, que se anotó la segunda mayor apreciación del Ibex-35 (2,47). Una aparente señal de que los inversores creen que ha salido bien librado el pacto entre Iberdrola y Gas Natural, para la adquisición por más de 7.000 mil millones de numerosos activos (negocios e instalaciones) de los que habrá desprenderse el grupo resultante. Pacto que es la principal de las objeciones que HC Energía ha puesto a la opa.

La propia eléctrica de raíz vasca que pilota Ignacio Sánchez Galán, consejero delegado, destacó que la decisión del Gobierno no afecta al acuerdo con Gas Natural. «El acuerdo sigue intacto», subrayó un portavoz a este diario.