Madrid.- El presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo ayer que el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, es «una víctima más de la política antiterrorista del Gobierno» y dijo que el Ejecutivo lo ha «liquidado, dando un paso más en su objetivo de negociar políticamente con el entorno de ETA».

El secretario general Angel Acebes señaló a Zapatero como el «responsable directo» de esta dimisión «forzada y humillante». Acusó al fiscal general de «entregar la cabeza de un servidor del Estado en bandeja de plata a Zapatero para sus maniobras», en alusión a un hipotético diálogo con ETA.

«Se ha cometido no sólo una injusticia, sino también un daño difícilmente reparable». Acebes preguntó si las órdenes de Conde Pumpido que Fungairiño no cumplió tienen que ver con el macrojuicio a etarras o que la posición del fiscal jefe no es compatible con legalizar al PCTV o con los derechos de los pro etarras de Batasuna. «¿Tiene que ver el cese con el desistimiento en la lucha contra el terrorismo o con que Fungairiño pidió recientemente prisión incondicional para Otegi?», añadió. Eduardo Zaplana tachó de inaceptable el relevo y lo achacó a intereses ajenos a la Fiscalía. En ese sentido, el ex ministro Jaime Mayor Oreja afirmó que Fungairiño era un estorbo para la negociación del Gobierno con ETA. El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, consideró que la renuncia forzada del fiscal jefe es «infame y parte del precio que se está pagando para beneficiar la negociación que el Gobierno está llevando con ETA». La AVT y el PP pidieron un homenaje para Fungairiño. IU, ERC, PNV y Chunta Aragonesista saludaron ayer la renuncia de Fungairiño, cuyo cese habían pedido tras su intervención ante la comisión del 11-M. ERC dijo que es una buena noticia, IU lo acusó de connivencia con el PP y el consejero vasco Javier Balza, de vetar a la etzaintza en la lucha antiterrorista.