Madrid.- El presidente del PP, Mariano Rajoy, acusó ayer al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de estar «mendigando» una tregua a ETA, «algo impropio de un gobernante democrático», y de permitir que vuelva la "kale borroka" a Euskadi o que la banda terrorista tenga nuevamente «influencia política». Además, Rajoy, que instó a su comité ejecutivo a hacer una oposición inteligente y que se acerque a la sociedad y a otros partidos, criticó que no se haya informado a la opinión pública de los documentos incautados a Mikel Antza, en los que se descubrió una especie de hoja de ruta de ETA para conseguir la autodeterminación vasca.

En este sentido, el diario galo "Le Figaro" considera que el descubrimiento de los planes de ETA de aquí a 2014 supone un revés para el Gobierno español en su estrategia antiterrorista.

Por otra parte, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco enjuiciará al consejero de Interior, Javier Balza, por si fuera constitutiva del delito de «denegación de auxilio» su actuación respecto al mitin que celebró la ilegalizada Batasuna en el velódromo de Anoeta (San Sebastián) en noviembre de 2004. En un auto hecho público ayer, el Tribunal vasco admite parcialmente el recurso presentado por el propio Balza contra la admisión a trámite de una querella del Foro de Ermua contra él, contra el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, y contra el dirigente de Batasuna, Arnaldo Otegi.

Mientras, los tres jóvenes detenidos el pasado sábado en San Sebastián cuando participaban en los incidentes registrados al finalizar el homenaje al etarra fallecido Imanol Gómez ingresaron en prisión acusados por la Audiencia Nacional de enaltecimiento de la organización terrorista ETA y un delito de terrorismo. Además, el ex dirigente etarra José Javier Zabaleta Elosegui, "Baldo", fue expulsado de la sala de vistas de la Audiencia en la que estaba siendo juzgado por el asesinato de un capitán de la Guardia Civil en 1984 en Pamplona, tras comenzar a desnudarse.

La organización de defensa de los presos vascos Askatasuna denunció que el etarra Ibon Fernández, "Susper", recibió una paliza de unos gendarmes. Además, el ex consejero vasco Joseba Arregui señaló que el «sentimiento nacionalista» está cada vez «más formulado en los planteamientos de ETA».