Madrid.- Los dirigentes del PSOE y del PP, así como los propios protagonistas, se culparon ayer mutuamente del incidente del miércoles por la noche en el Congreso entre el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el diputado del PP Rafael Hernando, al término de la reunión de la Diputación Permanente de la Cámara.

Rubalcaba y Hernando dieron versiones contradictorias de lo ocurrido, ya que, mientras el popular sostiene que fue insultado y que se le acusó de fingir, el socialista lo negó e insistió en que sus comentarios no fueron más que un «reproche político» en términos relativamente habituales en la Cámara.

Como fondo del asunto se encuentra el incendio forestal de Guadalajara en el que murieron once personas, suceso que los socialistas creen que el PP trata de magnificar con la «provocación» parlamentaria, mientras que este partido, por el contrario, cree que el PSOE trata de desviar la atención sobre las responsabilidad del Gobierno.

Mientras, el presidente del Congreso, Manuel Marín, compareció ante los medios para pedir disculpas a los ciudadanos por la «pobre imagen» que a veces trasmite la Cámara y reclamó de todos los grupos un esfuerzo para reducir la tensión en la vida parlamentaria.

Rafael Hernando fue el primero en explicar su versión de los hechos y en pedir que el portavoz socialista se disculpara con él, ya que aseguró que le había acusado de fingir su dolor por las víctimas, cuando venía del funeral de uno de los fallecidos, muy cercano a su familia.

En su respuesta, Rubalcaba negó haber insultado a Hernando y afirmó que ni siquiera vio como éste tenía que ser sujetado por otros parlamentarios, ya que, al verle en «actitud agresiva», se dio la vuelta y se fue.

El dirigente socialista descartó disculparse, ya que consideró que el incidente no fue más que el colofón a la estrategia de provocación del PP y aseguró que la agresividad y el recurso a «expresiones físicas» es «incompatible con ser diputado».

El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, por su parte, aseguró que «no se puede tolerar la agresión en ningún caso ni circunstancia» y criticó la «estrategia del PP de alimentar la crispación para lograr un titular».

Mientras, el presidente del PP, Mariano Rajoy afirmó que el objetivo del incidente «provocado» por un «diputado del PSOE» era «generar tensión y desviar la atención» del incendio. Rajoy, que pedirá explicaciones al presidente del Congreso, destacó que el PSOE «empieza a tener comportamientos chavistas propios de Chavez -el presidente venezolano-, broncos y maleducados».

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, terció en el debate y pidió que Rubalcaba y Marín «reflexionen» sobre los incidentes ocurridos. El coordinador general de IU calificó a Hernando de «incendiario» por su actuación al tiempo que ERC llamó «hooligans» a los diputados del PP. Mientras, CiU aseguró que las culpas están repartidas.