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Estos colegios de Zamora revolucionan la educación con el aprendizaje cooperativo

Los cuatro colegios de la fundación Amor de Dios en Zamora modifican sus aulas con el aprendizaje cooperativo, que se afianza con éxito entre estudiantes y profesores

Ambiente de trabajo en un aula del Sagrado Corazón de Jesús.

Ambiente de trabajo en un aula del Sagrado Corazón de Jesús. / Cedida

B. Blanco García

B. Blanco García

Con la excelencia y desarrollo integral del alumnado como compromiso, la Fundación Educativa Amor de Dios en Zamora está descubriendo las virtudes de la metodología del aprendizaje cooperativo en sus aulas de los colegios Sagrado Corazón de Jesús, Santísima Trinidad, Nuestra Señora del Rocío —en la capital— y Amor de Dios de Toro.

De teoría a práctica transformadora

De teoría a práctica transformadora

Esta metodología es "mucho más que reorganizar las mesas en clase", aseguran los docentes. Se basa en una rigurosa hoja de ruta que consta de tres fases, para garantizar la aplicación de los cinco elementos esenciales del aprendizaje cooperativo: interdependencia positiva, responsabilidad individual, interacción promovedora, habilidades sociales explícitas y procesamiento grupal.

De teoría a práctica transformadora

De teoría a práctica transformadora

La primera de las fases —denominada fundamentos— se centra en la sensibilización, la correcta formación de equipos docentes y la práctica de estructuras básicas para sentar las bases de la interdependencia positiva y la responsabilidad individual.

Enseñar habilidades sociales

La segunda fase se centra en la profundización, para introducirse en el diseño de tareas de incertidumbre real y la enseñanza explícita de habilidades sociales, "elevando la calidad de la interacción en las aulas", se subraya.

De teoría a práctica transformadora

De teoría a práctica transformadora

La consolidación será la tercera y última fase del aprendizaje cooperativo, donde ya se busca la autonomía del alumnado, sistematizando el procesamiento grupal y utilizando la autoevaluación como herramienta para garantiza que este tipo de aprendizaje se aplique "con rigor y calidad", se califica.

"El reto de cualquier metodología grupal es eliminar la difusión de responsabilidad. Gracias a la primera fase, con la formación del profesorado, se enfatiza la responsabilidad individual, donde los docentes han podido integrar estructuras que lo combaten eficazmente", se asegura.

La teoría de la interdependencia social

Y es que el aprendizaje cooperativo se sustenta en la teoría de la interdependencia social, "obligando a estructurar la tarea de modo que el éxito de uno depende del éxito de todos. No se trata solo de sentar a cuatro estudiantes juntos, sino de darles roles complementarios y pruebas de verificación individuales", se destaca.

De teoría a práctica transformadora

De teoría a práctica transformadora

Tras las primeras semanas de aplicación, los centros reportan resultados alentadores, confirmando que la formación está impactando directamente en el proceso de aprendizaje.

Primeros resultados en Secundaria

Por ejemplo, en Secundaria se ha notado una reducción del silencio en los estudiantes más inhibidos, gracias a la estructura denominada "cabezas numeradas juntas", donde el profesor dice al azar un número para que represente la respuesta del equipo.

"Antes, siempre respondían los mismo. Ahora, a cualquiera le puede tocar explicar la solución y los vemos animándose mutuamente y comprobando que todos lo entienden", se razona.

De teoría a práctica transformadora

De teoría a práctica transformadora

También se ha comprobado una mejora tanto en la calidad del diálogo como en las habilidades sociales. "Durante las sesiones de las dinámicas los alumnos ya no solo dan la respuesta correcta, sino que, a partir de frases modeladas y guiadas por el docente, forzamos a los estudiantes a una elaboración más profunda y vital para consolidar el aprendizaje", se detalla.

Además, en este primer trimestre, ya se está viendo una mayor empatía y apoyo socioemocional, "lo que reduce el abandono de la tarea y potencia la salud psicológica en el aula", se afirma.

Preparados para la segunda fase

Comenzará ahora la segunda fase, donde el profesorado se centrará en el diseño de situaciones de aprendizaje contextualizadas y en la evaluación cooperativa, a partir de herramientas digitales de co-evaluación.

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