El escritor Nando López convierte la literatura en herramienta de trabajo con adolescentes

“El aula tiene que ser un lugar seguro, donde nadie se sienta excluido”

Nando López (derecha), durante su participación en el curso “Identidad, diversidad y visibilidad: contar la adolescencia”, en el CFIE de Zamora. | Cedida

Nando López (derecha), durante su participación en el curso “Identidad, diversidad y visibilidad: contar la adolescencia”, en el CFIE de Zamora. | Cedida / B. Blanco García

Beatriz Blanco García

Beatriz Blanco García

Con una década de experiencia como profesor a sus espaldas, finalmente la literatura fue el camino elegido, pero no por ello se ha desviado de la senda educativa y de acercamiento a los jóvenes. El escritor Nando López —conocido por sus exitosas novelas juveniles— está hasta hoy en el CFIE de Zamora para impartir el curso “Identidad, diversidad y visibilidad: contar la adolescencia. Novela y teatro”, dirigido a profesores, tanto de manera presencial como online.

“A partir de la literatura podemos crear referentes positivos para nuestro alumnado, abrazar la diversidad, romper muchos silencios y, sobre todo, crear en el aula espacios seguros, que sea un lugar donde nadie se sienta excluido por ningún motivo”, resume el autor sobre el objetivo de estas jornadas literarias. Pelear contra la homofobia, la transfobia, el machismo y todas las formas de discriminación “sigue siendo un problema muy grave, no solo en las aulas, sino también en nuestra sociedad”, añade.

Literatura, teatro y televisión

El guion de este curso se ha elaborado a través de los libros, obras de teatro y series de televisión de Nando López, además de su experiencia en el aula. Sobre este último aspecto, confiesa que le impone ofrecer este curso a compañeros “porque soy consciente de que hacen una labor importantísima a muchos niveles, después de haber pasado unos años muy difíciles y haber peleado con todos los problemas que ha traído consigo la pandemia. Además, ahora tienen que adaptar una nueva ley en tiempo récord”, valora.

Por eso quiere que este curso sea, ante todo, útil. “Soy muy consciente de las dificultades que están arrastrando y del empeño que están poniendo, así que he tratado de fijarme en mi experiencia de hace años para pensar qué les puede ser realmente provechoso”, considera.

De lo teórico a lo práctico

De ahí que este curso del CFIE de Zamora esté lleno de materiales concretos, desde títulos de libros hasta textos y otras referencias “que puedan utilizar después como experiencias didácticas, porque si no, se quedaría solo en algo teórico o abstracto”, apunta. Su meta, por tanto, es que los inscritos en este programa puedan usar luego todos esos instrumentos “en la realidad del aula, teniendo además en cuenta sus características, desde el número de alumnos por clase hasta las horas de las que disponen. Es mejor esto que plantear cosas desde lo irrealizable”, asegura.

Y además subraya que la literatura de la que se está hablando en el curso de formación servirá “no solo para la clase de lengua, sino también para la tutoría, pudiendo utilizarla incluso para el plan de acción tutorial del centro educativo”, propone.

Instrumento dialógico

De ahí que la literatura se convierta “en un instrumento dialógico, un lugar de intercambio de opiniones pero que a la vez también sirva para crear esos referentes que la infancia y la adolescencia necesitan para poder expresar lo que les pasa”, razona. Con ella, además, ayudará a los profesores a dar el paso para iniciar el proceso de romper estigmas y tratar temas “que a menudo no saben cómo abordarse si a los alumnos no les ofrecemos modelos. La literatura te oferta esa referencia e incluso ese léxico, porque a veces no tienen ni las palabras”, reconoce.

En definitiva, un curso para que se aprenda a hablar en el aula de la diversidad “de una manera continuada y cotidiana”, desea.

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