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La Opinión de Zamora

Educación con diplomacia

El equipo estuvo motivado para arrancar cuando se le dio luz verde al final “El único secreto es el intenso trabajo que hay en un centro de innovación”

Alumnos participantes en el proyecto Criemun del CRIE de Zamora Cedida

Han sido unos meses muy intensos en el CRIE de Zamora —de febrero a junio— recibiendo a los trece centros de la provincia que han participado en el proyecto “Criemun”, inspirado en el modelo de debate de la ONU para una original propuesta educativa que convierte a los alumnos en diplomáticos de delegaciones de diferentes países que durante varios días deliberan sobre el cambio climático y otros problemas que afectan al mundo.

Debido a la situación por el COVID, no se pudo arrancar con el proyecto en octubre, como es habitual, ya que estas iniciativas requieren una convivencia de una semana en las instalaciones de la La Aldehuela que todavía no permitían las autoridades sanitarias. Unas restricciones que se levantaron en febrero, por lo que el equipo decidió utilizar el proyecto “Criemun” que había sido todo un éxito antes de la pandemia, pero con adaptaciones y nuevas propuestas para los participantes, todos ellos alumnos de 6º de Primaria.

Jornada final de entrega de diplomas en el CRIE de Zamora. Cedida

No es lo único que ha cambiado en el CRIE de Zamora, ya que el curso arrancaba también con el nombramiento de un nuevo director. Marcos Martínez asumía el cargo tras la marcha de Antonio Sánchez pero, al ser ya miembro de la entidad educativa desde hace nueve años, decidía dar continuidad tanto al proyecto como al equipo, por lo que el trabajo ha estado perfectamente coordinado. “Debido a la situación, el primer trimestre lo dediqué a formarme en el nuevo cargo y me ayudó mucho que el equipo estuviera muy motivado para arrancar cuando nos dieran luz verde”, agradece.

Los alumnos de los colegios de Coreses, Morales del Vino, Villarrín de Campos o Santibáñez de Vidriales, entre otros, han podido desarrollar durante sus estancias en el CRIE sus dotes de diplomacia, asistiendo a debates y aprendiendo a trabajar en equipo, para solventar todos los problemas que se les presentaban como representantes de diferentes países.

Una de las actividades nocturnas del proyecto. Cedida

De hecho, una de las principales novedades de esta edición es que los debates no están tan guionizados como en 2019 y los alumnos tienen más libertad para desarrollar sus argumentos. “De esta manera, hemos comprobado que han salido acuerdos más reales”, confiesa Martínez.

Entre los talleres que más han gustado a los participantes está el de música, donde tenían que componer un himno, apoyándose en plataformas como TikTok o juegos como Fortnite. “Es interesante que se pueda trabajar con herramientas a las que ellos están acostumbrados”, destaca el director. La robótica también está presente en este proyecto, con la construcción de un vehículo, así como diferentes actividades de reciclado “para fomentar la conciencia sobre el desarrollo sostenible y el problema del cambio climático”, detalla Martínez.

La llegada de los alumnos al CRIE de La Aldehuela. Cedida

Al tratarse de una jornada de convivencia —como huéspedes en un hotel que alberga a todas las delegaciones del mundo—, las actividades no se restringían a la jornada lectiva, sino que también se les sorprendía con retos tras la cena y en pleno momento de descanso, como un “escape room” en el que tenían que resolver diferentes pruebas para poder salir del edificio o la elegante cena de gala.

Además, adaptándose a los nuevos tiempos, las tradicionales actividades relacionadas con la seguridad vial, en colaboración con la DGT, se han adaptado y este año se han añadido los patinetes eléctricos. “Es un medio que ellos mismos utilizan ya y tienen que aprender a circular correctamente”, justifica.

Actividad de educación vial en el CRIE de Zamora. Cedida

Los docentes que acompañan durante esos días a los estudiantes aplauden la organización. “Siempre nos subrayan que somos capaces de hacer fácil lo difícil, pero el único secreto es el intenso trabajo que hay en un centro de innovación como este. Aunque aparentemente parezca que los niños solo están jugando, lo complicado es hacer sencillo todo esto”, apunta.

El director asegura que las evaluaciones tan positivas que han recibido en estos meses de todos los participantes —tanto de alumnos como de profesores— les dan fuerzas de cara al próximo curso, para el que ya tienen pensado el nuevo proyecto. “Solo podemos adelantar que tendrá mucho que ver con la radio y que la gamificación será protagonista”, adelanta. Habrá que esperar al mes de octubre para desvelar el misterio.

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