15 de mayo de 2018
15.05.2018
La Pizarra

Necesidades educativas de los alumnos con autismo

16.05.2018 | 00:29
Los niños participan en un taller de verano.

rastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento del sistema nervioso, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta de la persona que lo presenta. Esta condición acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, manifestándose de manera muy diferente en función de las etapas del desarrollo y de las experiencias adquiridas de cada uno. Afecta, a su vez a la capacidad de la persona para responder adaptativamente a las exigencias de la vida cotidiana y se asocia a grandes variaciones en el funcionamiento intelectual.

El Trastorno del Espectro del Autismo requiere apoyos individualizados, especializados y basados en la evidencia científica a lo largo de las distintas etapas de la vida y en los diferentes contextos en los que se desenvuelve la persona.

No existe un "perfil único" de alumno con autismo, ya que cada persona con TEA es diferente. Sin embargo, características como la capacidad de síntesis y aprendizaje mediante claves visuales, la dificultad en el área pragmática y la interpretación de ciertas señales sociales, así como el déficit en cognición social y función ejecutiva hacen que haya que favorecer el conocimiento sobre la situación y necesidades concretas del alumnado con TEA y fomentar su participación y desarrollo mediante medidas que promuevan la atención educativa más específica e inclusiva.

Es importante conocer al alumno con TEA: sus puntos fuertes, intereses, características sensoriales, necesidades, comunicación, dificultades, etc. Es necesario recabar todos estos detalles a través de la información que puedan proporcionar familiares y profesionales que formen parte del día a día del alumno con TEA.

¿Cómo podemos apoyar las adaptaciones curriculares en el aula? Aquí van unas pequeñas guías que nos pueden ayudar a adaptar el material y el contenido a las características cognitivas y sensoriales del alumnado con TEA:

?Utilizar material gráfico como láminas, vídeos, modelos de trabajos terminados, dibujos, esquemas? que le permitan comprender la temporalidad de los eventos, organizar sus acciones en secuencias lógicas e identificar la emoción que le producen las situaciones.

? Describirle gráficamente las secuencias didácticas de una actividad determinada y mostrarle también de manera gráfica las normas a seguir o que están en proceso de adquirir.

? Realizar modificaciones directamente sobre el libro de trabajo, sobreponiendo instrucciones o adaptando el lenguaje para hacerlo más concreto.

? Recopilar ilustraciones, conceptos y/o mapas conceptuales donde el alumno pueda repasar o fortalecer los conocimientos que está adquiriendo. Como apoyo visual en el aula podemos colgar el horario en clase, utilizar tarjetas de referencia para conceptos más complejos ("espera", "ayuda") o colgar las normas de clase o del recreo para que pueda acudir a ellas.

¿Cómo podemos adaptar objetivos y contenidos al alumnado con TEA?

? Elegir los que le sirven aquí y ahora al alumno. Debemos valorar las habilidades de la persona y sus puntos fuertes para que sirvan de apoyo y de punto de partida.

? Utilizar los que tienen una mayor aplicación práctica en la vida diaria y los que se pueden aplicar a un mayor número de situaciones, así como los que sirven de base para futuros aprendizajes y fortalecimiento de sus funciones cognitivas y ejecutivas.

Y recuerda:

? Es importante concretar la presentación de nuevos conceptos y del material más abstracto.

? Conocer al alumno: potenciar los puntos fuertes, conocer lo que le gusta, lo que le calma?

? Utilizar aprendizajes basados en la práctica (ejemplos) y organizadores gráficos (resúmenes, esquemas, subrayados, mapas) para apoyar al alumno a organizar y categorizar la información.

? Debemos ser claros y precisos con las instrucciones para la realización y la entrega de trabajos, utilizando calendarios en el aula y agendas personales.

? Separar las tareas en pasos pequeños o presentárselas bajo diferentes formatos.

? Evitar la sobrecarga verbal y largas explicaciones en la medida de lo posible.

? Anticipar los cambios inesperados.

? Promover valores de convivencia con el grupo/clase a través de tutorías y dinámicas grupales.

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