El ministro de Derechos Humanos del Gobierno de Irak, Mohamed Shia all Sudani, ha denunciado este domingo que los milicianos del grupo terrorista Estado Islámico han matado a 500 yazidíes durante su ofensiva en el norte del país y que algunos de los ejecutados murieron porque fueron enterrados vivos.

Al Sudani ha explicado, en declaraciones a Reuters, que entre los fallecidos hay mujeres y niños. Algunas de las mujeres de esa comunidad religiosa minoritaria en Irak han sido secuestradas para ser utilizadas como esclavas, según ha asegurado el ministro iraquí.

El Estado Islámico ha avanzado en la última semana en sus posiciones en el norte de Irak, lo que ha llevado a Estados Unidos a lanzar ataques aéreos para frenar su avance en algunos puntos, como en la montaña de Sinjar, donde los milicianos de negro han cercado a miles de yazidíes.

Obligan a huir de sus hogares a unos 600.000 civiles

Los yihadistas del Estado Islámico (EI) han obligado a huir de sus hogares a unos 600.000 civiles pertenecientes a minorías étnicas y religiosas del norte de Irak, afirmó este domingo un diputado iraquí en Bagdad.

"Alrededor de 150.000 miembros del grupo étnico shabak, 250.000 turcomanos y 200.000 seguidores del credo yazidí han sido forzados por los grupos terroristas a desplazarse", dijo Henin al Qedu, diputado de la provincia septentrional iraquí de Nínive, en rueda de prensa.

Al Qedu aseguró que "las operaciones de asesinato, saqueo y violaciones continúan en las aldeas de mayoría shabak y también en las localidades yazidíes y cristianas en Sinyar".

El parlamentario instó a las autoridades a movilizarse rápidamente para aliviar el sufrimiento de los desplazados con operaciones militares para liberar las zonas y que éstos puedan retornar a sus hogares.

"Los gobiernos locales deben facilitar el paso a los huidos y ayudarlos, en vez de obstaculizar su avance", indicó Al Qedu.

Al respecto, consideró que las autoridades de Bagdad y de las otras provincias deben formar comités para acoger a los desplazados y prestarles ayuda.

"Los gobiernos de Bagdad y Erbil (capital de la región del Kurdistán) deben colaborar para liberar las zonas de Sahl Nínive, Sinyar, Bashiqa, Qaraqosh y Tel Afar y para compensar a los afectados", agregó.

Los cristianos, yazidíes, turcomanos y shabak son algunas de las minorías que han convivido durante mucho tiempo con los musulmanes en Irak, donde ahora son perseguidos por el EI.

La mayoría de estos grupos, presentes en el país durante cientos e incluso miles de años, vive en la provincia de Nínive, una zona de historia y cultura milenarias surcada por el río Tigris y situada a unos 400 kilómetros al noroeste de Bagdad.