Guido Montoya Carlotto, el nieto recuperado número 114, ya abraza a su abuela de origen español, Hortensia Ardura, de 91 años, hija de dos emigrantes asturianos que cruzaron el charco en 1913 y madre de Óscar "Puño" Montoya, asesinado por los militares argentinos seis meses antes de que naciese. El encuentro fue en la intimidad, después de que Hortensia Ardura recorriese los 1.500 kilómetros que median entre Caleta Olivia, en la costa patagónica y Mar del Plata. Unas horas antes, el nieto recuperado, oficialmente Ignacio Hurban -el nombre que le dio la familia a la que le entregaron los militares siendo un bebé-, tuvo su primera comparecencia pública junto a su otra abuela, la conocida Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de la Plaza de Mayo y madre de Laura Carlotto, asesinada por los militares dos meses después de dar a luz a Guido, cuya verdadera identidad quedaría enterrada durante los siguientes 36 años.

"Me parece maravilloso y mágico todo esto que está pasando", dijo Guido Montoya Carlotto, junto a su abuela materna. "Soy Ignacio, o Guido", se presentó, al tiempo que se declaraba "conmocionado". Estela de Carlotto, de 83 años, no cabía de gozo. "Le agradezco a la vida y a Dios este regalo", acertó a decir. Por la mañana, Estela pudo hablar por teléfono con Hortensia Ardura, en un programa de radio. "Ahora entiendo por qué mi hija se enamoró de tu hijo", aseguró.

El nieto de Estela, músico de profesión, apenas encontró palabras para expresar lo que sentía. "Hay ruidos que tienes en la cabeza y hay cosas que no se saben, pero se saben", en alusión a las dudas que tenía sobre su origen.

Guido Montoya Carlotto, que de momento seguirá usando el nombre de Ignacio, animó a todos aquellos que dudan sobre su identidad a que se hagan las pruebas y deseó que la situación que está viviendo "sirva para potencia" la búsqueda de los nietos desaparecidos. "El sentido de que yo esté acá y no cómodamente en mi departamento tiene que ver con alguna manera de tratar de generar la conciencia", dijo.

"Es difícil imaginarse la magnitud de esto, pero habiendo sido un ciudadano despierto, uno se da cuenta", añadió. El nieto de Estela de Carlotto y de Hortensia Ardura explicó que supo que era adoptado dos meses atrás y que se hizo los análisis de ADN hace 18 días, que fueron comparados con las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos. "El miedo era no poder dar nunca con quiénes habían sido mis padres", dijo. "Esta restitución no deja de ser un símbolo. Esto es una pequeña victoria en una gran derrota", añadió Guido, quien confesó que desde que supo su verdadera identidad todo ha sido un tobogán de sensaciones. Guido, que creció en el municipio bonaerense de Olavarría en una familia del campo, aseguró que tuvo "una vida extraordinaria" con una pareja que le crió "en el mayor de los amores".

Sus padres, militantes montoneros, fueron detenidos en noviembre de 1977. Laura Carlotto estaba encinta de dos meses y medio. Los militares llevaron a la pareja primero a la tristemente célebre Escuela de Mecánica de la Armada, y luego al centro clandestino "La Cacha", en La Plata. Allí torturaron a Montoya y le mataron delante de Laura. El bebé nació en cautiverio el 26 de junio de 1978.

El cuerpo de Laura Carlotto fue hallado sin vida y entregado a su madre el mismo día del asesinato. El cadáver de Montoya fue inhumado en 2009 en el cementerio de Berazategui. Ambas familias sabían que la pareja había tenido un hijo, pero desconocían si estaba vivo. Treinta y seis años después lo reencontraron.