Las primeras muestras "orgánicas y biológicas" recogidas en el lugar donde el pasado 24 de julio se estrelló un avión de Air Algérie en el este de Mali llegaron hoy a París para ser analizadas.

Se trata, según indicaron los Ministerios franceses de Exteriores y Transporte en un comunicado conjunto, de la primera etapa dentro del proceso necesario para identificar los restos mortales de las víctimas.

Ese material fue recogido por especialistas de la Gendarmería Nacional francesa y de la Policía científica, y se ha trasladado hasta París "conforme al acuerdo alcanzado con las autoridades malienses y argelinas, y con la autorización de los otros países afectados".

En el avión, que cubría un vuelo de Air Algérie entre Uagadugú y Argel operado por la compañía española Swiftair, viajaban 116 personas, según la aerolínea, y 118, según las autoridades de Francia, país del que eran 54 de las víctimas.

Según datos de la Interpol, en ese aparato había también seis españoles (los seis integrantes de la tripulación) y pasajeros de Argelia, Bélgica, Burkina Faso, Camerún, Canadá, Egipto, Alemania, Líbano, Luxemburgo, Mali, Nigeria, Suiza y Ucrania.

El presidente francés, François Hollande, anunció el pasado 26 de julio que, independientemente de su nacionalidad, los restos de todas las víctimas iban trasladados a Francia antes de ser repatriados a sus respectivos países.

Los ministerios de Exteriores y Transporte indicaron hoy que, de forma paralela a la recogida de las muestras, los servicios franceses y sus homólogos extranjeros han procedido a la recogida de datos "ante mortem" que faciliten su identificación.

"Esta operación larga y delicada prosigue con la colaboración de las familias de las víctimas", añadió la nota, que hace balance de las principales medidas tomadas por las autoridades galas tras la catástrofe aérea del vuelo AH5017.

Entre ellas, se recordó que el organismo francés de investigación de accidentes aeronáuticos, el BEA, ha iniciado ya el análisis de las dos cajas negras, con el que se confía en esclarecer los motivos del accidente.

Un experto argelino, otro de Estados Unidos, país del constructor del avión y otro de España, en donde estaba matriculado el aparato, colaboran en esa investigación, añadieron las autoridades francesas.

El Gobierno francés ha precisado en sus sucesivas comparecencias sobre el avance de las investigaciones que la única certeza que se tiene hasta la fecha es que la noche del siniestro la meteorología era mala en la zona y que la tripulación pidió desviarse poco antes de que se dejara de tener contacto con la aeronave.