Mohamed Mursi ha rechazado en la noche del miércoles su derrocamiento como presidente y ha subrayado que la decisión de las Fuerzas Armadas es igualmente rechazada "por todos los hombres libres del país".

Asimismo, ha solicitado a la población civil y a los miembros del Ejército que "se ciñan a la ley y a la Constitución y que no acepten el golpe de Estado", que, a su juicio, "lleva a Egipto hacia atrás".

En este sentido, ha pedido a sus seguidores que "se adhieran a la vía pacífica" y que "eviten derramar la sangre de los compañeros egipcios".

Mursi insiste en que sigue siendo presidente y que "no aceptará nunca renunciar de forma humillante a su patria, su legitimidad y su religión", en un breve mensaje colgado en su página oficial de Facebook.

"Que sepan nuestros hijos que sus padres y abuelos fueron hombres que no aceptan la injusticia y que no aceptarán nunca renunciar de forma humillante a su patria, su legitimidad y su religión", señala el comunicado.

En las últimas horas, Mursi se ha dirigido a los egipcios por las redes sociales para defender su legitimidad como presidente frente a lo que considera la opción "equivocada" de quienes piden su dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Previamente, apuntó que la legitimidad "es la única garantía para la estabilidad y contra la violencia", y reiteró su llamamiento a la formación de un gobierno de unidad nacional que organice elecciones legislativas.

El mandatario explicó que su propuesta está basada en la "legitimidad constitucional que construyeron juntos los egipcios" y que esta "responde a las demandas del pueblo".

Asimismo, responsabilizó a la mayoría de las fuerzas de la oposición de boicotear en los últimos meses los intentos de diálogo lanzados desde la Presidencia.

Mursi se pronunció antes de que se emita un comunicado acordado entre el Ejército y distintas fuerzas políticas, religiosas y juveniles, y después de que haya expirado el ultimátum que los militares le dieron para "atender las demandas del pueblo".

En un mensaje a la nación televisado anoche, el presidente propuso un gobierno de unidad nacional y una reforma constitucional.