El exactivista italiano Césare Battisti salió hoy de la cárcel en la que pasó los últimos cuatro años, una vez que el Supremo Tribunal de Brasil respaldó la decisión del Ejecutivo de no extraditarlo y ordenó su inmediata puesta en libertad.

Battisti abandonó, pasada la medianoche del miércoles y en compañía de sus abogados, el presidio de La Papuda, de la capital brasileña, en la que estaba recluido desde 2007.

Sin hacer declaraciones a la prensa, Battisti saludó desde el interior del automóvil de su abogado a los simpatizantes que lo esperaban a la salida del presidio.

La máxima corte de Justicia rechazó el miércoles una demanda del Gobierno de Italia contra la negativa, el 31 de diciembre pasado, del exjefe de Estado brasileño Luiz Inácio Lula da Silva a conceder la extradición de Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos y quien podrá permanecer en Brasil en libertad sin restricciones.

El italiano, de 55 años, fue miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, la banda armada más activa durante la ola de violencia política que sacudió a Italia hace cuatro décadas.

Battisti huyó a Francia y en 1993 fue condenado en rebeldía por la Justicia italiana.

En 2004, cuando Francia iba a revocar su condición de refugiado político, Battisti salió del país galo y viajó a Brasil, donde fue detenido en 2007.

El Supremo Tribunal brasileño autorizó en 2009 la extradición, en un fallo no vinculante que dejó la decisión final en manos del jefe del Estado.

Según los abogados de Battisti, el exactivista pretende solicitar un visado permanente para vivir en Brasil.