El Gobierno italiano expresó hoy su "vivo pesar" por la decisión del Tribunal Supremo de Brasil de poner el libertad y denegar la extradición del exactivista de extrema izquierda Cesare Battisti, condenado en Italia por cuatro asesinatos, y anunció que recurrirá ante el Tribunal de Justicia de La Haya.

Battisti, de 56 años, fue miembro del grupo Proletarios Armados por el Comunismo (PAC), un brazo de las Brigadas Rojas, la banda armada más activa durante la ola de violencia política que sacudió a Italia hace cuatro décadas.

El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, señaló en un comunicado que la decisión "no tiene en cuenta las legítimas expectativas de justicia del pueblo italiano y en particular de los familiares de las víctimas".

"Italia, respetando la voluntad del Tribunal Supremo federal, continuará su acción y activará las oportunas instancias jurisdiccionales para garantizar el respeto de los acuerdos internacionales que vinculan a los dos países, unidos por relaciones históricas de amistad y solidaridad", subrayó.

El ministro de Exteriores, Franco Frattini, también mostró en un comunicado su "profunda tristeza" y señaló que "esa decisión ofende el derecho de justicia para las víctimas de los crímenes de Battisti y es contraria a las obligaciones aprobadas en los acuerdos internacionales que ligan a los dos países".

Frattini agregó que Italia "activará inmediatamente" todos los mecanismos de tutela jurisdiccional ante las instituciones multilaterales, "en especial ante el Tribunal Internacional de La Haya, para lograr la revisión de una decisión que no se considera coherente con los principios generales del derecho y con las obligaciones previstas en el derecho internacional".

Tras conocer la noticia, la ministra para la Juventud, Giorgia Meloni, dijo que es un "bofetón" a las instituciones italianas y la "enésima humillación" a las familias de las víctimas.

Alessandra Mussolini, del Pueblo de la Libertad (PDL), el partido de Berlusconi, aseguró que la "ofensa" sufrida por Italia "es demasiado grande" y es necesaria "hacer pagar, si es necesario también en términos diplomáticos, esta infamia".

"El respeto de Italia se defiende no con el florete, sino con la espada", afirmó la diputada nieta del "Duce" Benito Mussolini.

Cesare Battisti fue condenado en 1993 a cadena perpetua por un tribunal italiano por los asesinatos de dos policías, un joyero y un carnicero cometidos entre 1977 y 1979.

Battisti, que siempre se declaró inocente, se encontraba ya huido en Francia, donde permaneció como refugiado político hasta 2004, año en el que huyó a Brasil cuando el Gobierno de París se disponía a revocar esa condición para entregarlo a Italia.

El exactivista fue capturado en marzo de 2007 en Río de Janeiro, donde estuvo escondido durante tres años, mediante una operación conjunta de agentes de Brasil, Italia y Francia.

Italia pidió su extradición a Brasil, pero ya el pasado año, el por entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva se mostró contrario. Hoy, el Tribunal Supremo Federal rechazó conceder la extradición y puso le puso en libertad.