Europa necesita un presidente elegido por los ciudadanos con un claro mandato democrático para llevar a cabo reformas profundas y asumir el liderazgo que le corresponde en los asuntos mundiales, afirma el ex primer ministro británico Tony Blair.

En declaraciones que publica este jueves el diario británico 'The Times', este político laborista advierte de que la Unión Europea (UE) se arriesga a verse rezagada ante el poderío militar y económico de China y otras economías emergentes como Brasil e India.

"En un mundo en el que China va a convertirse en la potencia dominante en el siglo XXI, es sensato que los europeos se unan para utilizar su peso colectivo y poder influir" en el mundo, explica.

La elección directa de un presidente europeo por más de 386 millones de ciudadanos de los 27 países que integran actualmente ese bloque dotaría a la UE de un claro mandato y le conferiría una enorme autoridad en el mundo, dice Blair.

La creación de ese cargo electo representaría, según Blair, un cambio sísmico en los cincuenta años de historia de la Unión Europea y allanaría el camino para una serie de profundas reformas, entre ellas la colaboración en materia de política fiscal.

El ex primer ministro considera que hay varias áreas en las que los países de la UE deberían estrechar su colaboración para "hacernos más poderosos" como bloque.

En concreto habla de reformar la política y el modelo social, completar el mercado único y crear directrices comunes en los sectores de la energía, la defensa, la inmigración y la lucha contra el crimen organizado.

Respecto a otros asuntos de actualidad, Blair se refiere a la llamada Primavera Árabe y dice que Occidente debería estar ya preparando un conjunto de medidas de apoyo económico a corto y largo plazo similar al plan Marshall estadounidense para aquellos países que abracen la democracia.

"Los pueblos (de esa región) quieren la democracia, pero por otro lado hay elementos en esas sociedades que quieren aprovechar el actual proceso de cambios para llevar a sus países en una dirección profundamente reaccionaria", advierte.

En relación con el conflicto armado libio, señala que el régimen del coronel Muamar al Gadafi se desmorona pero advierte de que los aliados tienen una gran tarea por delante en la reconstrucción de ese país norteafricano.

En cuanto a la política interna británica, el impulsor del Nuevo Laborismo afirma que el actual líder de su partido, Ed Miliband, debería evitar la tentación de escorarlo de nuevo a la izquierda.