El número de cadáveres encontrados en fosas comunes en el estado mexicano de Tamaulipas (norte) ascendió a 193 con el hallazgo de siete nuevos cementerios clandestinos en el municipio de San Fernando, considerado uno de los enclaves más importantes del crimen organizado.

La titular de la Procuraduría General de la República, Marisela Morales, informó este martes de que hasta la fecha han entregado a sus familiares los cadáveres de doce personas, presuntas víctimas de la violencia de los cárteles de la droga, y también han sido rescatadas cinco víctimas de presuntos secuestros.

Desde el pasado 2 de abril, las autoridades mexicanas han emitido un total de 85 órdenes de capturas contra sospechosos de las masacres de San Fernando, de los cuales 21 permanecen detenidos mientras continúan las investigaciones.

Por otra parte, en el estado de Durango (norte) suman 236 los cuerpos encontrados hasta la fecha en fosas comunes. A todos ellos se les está realizando las pruebas de ADN, aunque con dificultad porque según Morales los cadáveres presentan una avanzado estado de descomposición y no se tomaron las medidas adecuados al momento de desenterrarlos.