El activista del Movimiento Veinte de Febrero Kamal Amari murió ayer en el hospital Mohamed V de Safi (350 kilómetros al sur de Rabat), donde fue ingresado el pasado domingo tras resultar herido durante una carga policial para sofocar una protesta, informó a «Efe» la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH).

El Ministerio del Interior confirmó el fallecimiento de Amari, pero indicó que su muerte se debió a un paro cardiaco y no a las heridas sufridas durante una manifestación.

Según explicó el responsable de la AMDH en Safi, Hakim Sikok, «Amari, de 30 años, murió a causa de las lesiones graves que sufrió en diferentes partes del cuerpo durante la intervención policial para dispersar la manifestación convocada por su movimiento», que reivindica reformas democráticas profundas en Marruecos.

Desde que comenzaron las protestas en Marruecos el pasado febrero, Amari es el segundo activista que supuestamente muere a causa de heridas sufridas por el uso de la fuerza de los antidisturbios contra los manifestantes.