La estrategia bélica para Afganistán desencadenó fisuras en el equipo de seguridad de la Casa Blanca y diferencias con el Pentágono, según el nuevo libro del periodista Bob Woodward, que destapó el «caso Watergate».

En «Las guerras de Obama», que sale a la venta el lunes y del que ya han empezado a publicarse extractos, sostiene que los asesores de Barack Obama estaban muy divididos sobre la guerra, incluso después de que el presidente decidiese incrementar el número de tropas.

Woodward también asegura, basándose en informes de inteligencia, que el presidente afgano, Hamid Karzai, es maníaco depresivo. El libro retrata a Obama reclamando a sus asesores «una estrategia de salida» de Afganistán. El presidente, según el periodista, llegó a decir: «No voy a estar allí diez años». Mientras, dos importantes asesores económicos de Obama, Lawrence Summers y Herbert Allison, han dimitido en las últimas horas, con lo que ya son cuatro las bajas que ha sufrido desde julio el equipo económico del presidente de EE UU. Allison era el subsecretario del Tesoro, el que dirigía en la práctica el plan de rescate cifrado en 700.000 millones de dólares conocido como Programa de Alivio de Activos Depreciados (TARP), aprobado a finales de 2008 por el anterior Gobierno de EE UU.