Hace ahora 10 años, los líderes mundiales, reunidos en Nueva York, fijaban los objetivos de Desarrollo del Milenio y ponían una fecha: el año 2015. España se puso a la cabeza con el compromiso del presidente Zapatero ante todos sus homólogos internacionales.

El esfuerzo dio sus resultados ya que la tasa de pobreza descendió, la escolarización infantil avanzó, la mortalidad infantil se redujo y el tratamiento del VIH se multiplicó.

No obstante, la crisis económica se está cebando con los más desfavorecidos. En concreto, la ayuda de España ha descendido un 1,2 % junto con la del resto de países europeos. Si en el 2006 era del 0,51%, en el 2009 es del 0,42.

Pero el compromiso se mantiene. Como ejemplo el anuncio que hoy España lleva a la ONU con los jugadores de la selección española de fútbol como protagonistas.